La Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional prohijó el anteproyecto de ley 1, que propone pausas activas, medidas de descanso y atención preventiva de la salud mental en los centros de trabajo. La iniciativa, presentada por el diputado Manuel Cheng, abarcaría a trabajadores y empleadores de los sectores público y privado en Panamá.Algunas empresas multinacionales en Panamá ya promueven pausas activas durante la jornada laboral; el anteproyecto busca establecerlas como una obligación para empleadores públicos y privados.La propuesta establece pausas activas de entre 10 y 15 minutos por cada dos horas de trabajo continuo. Las define como interrupciones breves que pueden incluir ejercicios de baja intensidad para reducir la fatiga y prevenir molestias físicas.
Su aplicación buscaría atender tanto las exigencias de puestos sedentarios como las de labores que requieren permanecer de pie.Uno de los cambios se dirige a cajeras, personal de atención al cliente y trabajadores con funciones similares. El texto plantea que puedan realizar sus labores sentados cuando las características del puesto lo permitan. Cuando deban permanecer de pie, los empleadores tendrían que ofrecer asientos para períodos de baja actividad o descansos frecuentes durante la jornada.El anteproyecto también propone que los empleadores brinden acceso a orientación psicológica preventiva y adopten una política interna de bienestar laboral.
Para Cheng, la salud de quienes trabajan comprende tanto las lesiones y el cansancio físico como las presiones y el desgaste emocional que pueden acumularse durante la actividad diaria.Las empresas de mayor tamaño tendrían que evaluar anualmente los riesgos psicosociales mediante herramientas validadas. El texto incluye además mobiliario ergonómico y condiciones ambientales adecuadas entre las obligaciones previstas. Estos riesgos comprenden aspectos de la organización y gestión del trabajo que pueden afectar la salud física o emocional de las personas.Las exigencias variarían según el número de trabajadores de cada empresa.
Las que tengan más de 50 empleados deberían cumplir todas las medidas previstas; las de 11 a 49 tendrían obligaciones mínimas y aplicarían las mejoras ergonómicas según sus posibilidades. Las unidades de hasta 10 trabajadores contarían con una implementación progresiva y apoyo técnico estatal.La iniciativa rec… Casi la mitad de los trabajadores en Perú ha descartado alguna oportunidad laboral debido a que el puesto exigía acudir físicamente al centro de trabajo.
El porcentaje alcanza el 49%, de acuerdo con un estudio elaborado por Bumeran, que también muestra diferencias entre quienes rechazan empleos totalmente presenciales y aquellos que no aceptan modalidades con algún nivel de asistencia.La percepción sobre el retorno a las oficinas también varía entre trabajadores y especialistas en Recursos Humanos. Mientras una mayoría de estos últimos considera que la presencialidad total está regresando, los resultados del estudio muestran que las personas valoran cada vez más esquemas que les permitan combinar el trabajo remoto con la asistencia a las instalaciones de la empresa.Casi la mitad rechazó ofertas por la modalidad de trabajoDel 49% de trabajadores que rechazó una propuesta laboral por su modalidad, el 36% señaló que descartó empleos que exigían acudir a la oficina todos los días. Otro 13% no aceptó oportunidades que contemplaban algún nivel de presencialidad.En el sentido contrario, un 4% indicó que rechazó una oferta porque era completamente remota.
En tanto, el 47% afirmó que nunca ha dejado pasar una oportunidad laboral debido a la modalidad planteada por la empresa.Recursos Humanos percibe un retorno a las oficinasLa visión de los especialistas en Recursos Humanos presenta una diferencia respecto de las preferencias expresadas por los trabajadores. El 68% considera que el regreso a un esquema de trabajo 100% presencial ya es una realidad, mientras que el 32% no identifica que se esté produciendo ese retorno.Diego Tala, director de Bumeran en Jobint, señaló que el mercado laboral podría orientarse hacia una combinación de modalidades. “El futuro del mercado laboral parece estar marcado por un cambio hacia modelos híbridos donde la presencialidad y el trabajo remoto se combinan.
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