La prima de riesgo exigida por los inversores a los bonos franceses con vencimiento a diez años en comparación con el 'bund' alemán se ampliaba este jueves por encima de los 160 puntos básicos, la mayor brecha entre ambas referencias desde noviembre de 2011, después de que el rendimiento del bono del país galo haya perforado la cota del 5%, elevando a máximos desde 2002 el coste de financiación de Francia.En concreto, el interés ofrecido en el mercado secundario por el bono soberano de Francia a diez años llegaba a alcanzar el 5,064%, lo que implica un diferencial de 166 puntos básicos en relación al rendimiento exigido al bono alemán equivalente.La presión en el mercado sobre la deuda gala se ha intensificado en las últimas semanas en paralelo a la subida de los precios del petróleo, que llevó al Banco Central Europeo (BCE) a endurecer su política monetaria en septiembre, alimentando la preocupación de los inversores por la sostenibilidad de las finanzas públicas de Francia en medio de un clima de tensión tras los disturbios registrados durante el fin de semana, que pueden dificultar el progreso en las medidas de consolidación fiscal, y a la expectativa de la inminente decisión de la agencia Moody's sobre la solvencia de la deuda francesa.En este sentido, si bien la rentabilidad del bono francés a 10 años encontró inicialmente cierta resistencia en torno al 5%, posteriormente la ha superado fácilmente mientras los inversores evalúan el impacto de los recientes disturbios, comenta Michiel Tukker, estratega sénior de tipos de interés en el Reino Unido y la eurozona de ING Research, para quien la divergencia entre Francia y el resto del mercado sugiere que "los riesgos de contagio aún se consideran mínimos".Asimismo, destaca que el tramo corto de la curva de swaps del euro se mostró bastante resistente a la reciente caída de los bonos franceses, lo que indica que los riesgos inflacionarios siguen siendo la principal preocupación.De su lado, Carsten Brzeski, director global de Macroeconomía de la entidad, apunta que, si bien el BCE sorprendió en septiembre a los mercados con un mensaje más restrictivo, un mes después, y tras la crisis fiscal y política en Francia, "es improbable que el BCE repita el tono restrictivo en la reunión de la próxima semana"."Es muy probable que el BCE mantenga los tipos sin cambios la próxima semana y que posponga cualquier decisión…
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