Madrid, 20 oct (EFE).- La Unión Europea (UE) ha entrado en una 'tercera fase' marcada por la crisis, la incertidumbre, la sensación de inseguridad y la desconfianza en el futuro, ante lo que es necesario realizar tres transiciones -digital, verde y social- para que recupere su peso internacional y mantenga su posición en materia de desarrollo y derechos humanos.Así lo recoge el informe de la Fundación Alternativas 'Un futuro para la Unión Europea', presentado este martes en Madrid y objeto de debate en un seminario con representantes de la UE y analistas.El director de la Representación de la Comisión Europea en España, Daniel Calleja, ha advertido de que la UE debe actuar con urgencia estratégica para defender su autonomía y sus valores."La Unión Europea en su conjunto y todas nuestras democracias están siendo desafiadas con más intensidad que nunca en las últimas décadas, con una ola reaccionaria, con una ola eurófoba, con una ola ultraderechista", ha alertado por su parte el secretario de Estado para la UE, Fernando Mariano Sampedro.El informe advierte de la pérdida de peso geopolítico y económico del bloque comunitario: si en 2004 la economía de la UE representaba el 31 % del PIB mundial, en 2024 esa cuota cayó al 17 %.Ante esta situación, el documento plantea tres transiciones necesarias -digital, verde y social- para que Europa recupere su peso internacional y mantenga su posición en materia de desarrollo y derechos humanos.La transición digital pasa por reducir la dependencia de EE.UU. y China, que actualmente alcanza el 80 % en desarrollos tecnológicos.Frente a ello, el estudio insta a incrementar la inversión en I+D —donde competidores como Corea del Sur (5 % del PIB) o EE. y China (~3 %) superan la media comunitaria— y a desarrollar capacidades e infraestructuras propias en áreas críticas como la inteligencia artificial, los semiconductores, la computación cuántica y la microelectrónica.El informe advierte de que la gran industria europea paga la energía el doble de cara que en EE.UU., mientras Pekín domina casi en exclusiva el suministro de paneles solares y baterías.Para solucionarlo, los analistas reclaman proteger la producción local (Made in Europe) y lograr que las energías renovables abaraten la factura industrial sin restar competitividad.Junto a los retos tecnológicos y climáticos, los participantes en el seminario coincidieron en la …
Summary from source