Ciudad de México, 11 sep (EFE).- Fuerzas de seguridad mexicanas detuvieron en el fronterizo estado de Sonora a una ciudadana estadounidense identificada como operadora logística de una facción del Cartel de Sinaloa vinculada al tráfico de armamento, informaron este viernes autoridades federales.La detención fue efectuada durante recorridos de vigilancia en las inmediaciones del puente fronterizo entre México y Estados Unidos, en el municipio de San Luis Río Colorado.En el operativo, las autoridades aseguraron además 5.445 cartuchos útiles y un vehículo.De acuerdo con el reporte oficial, la operación representa una afectación estimada en más de 1,65 millones de pesos (unos 97.500 dólares) a las estructuras operativa y financiera del grupo delictivo en la región noroeste del país.La mujer fue puesta a disposición del Ministerio Público de la FGR para la integración de la carpeta de investigación correspondiente.En el operativo participó la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC)La detención ocurre mientras el tráfico de armas desde Estados Unidos se ha convertido en uno de los principales asuntos de la agenda de seguridad bilateral, en la que Washington exige mayores acciones de México contra el fentanilo y los carteles, mientras el Gobierno mexicano reclama frenar el armamento que llega a las organizaciones criminales.Datos publicados este año por la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de Estados Unidos (ATF) señalan que el 71 % de las 32.144 armas recuperadas en México en 2025 y enviadas a ese organismo para su rastreo fueron fabricadas en Estados Unidos o importadas legalmente a ese país.La propia ATF advierte que las armas sometidas a rastreo no constituyen una muestra representativa de todas las utilizadas por el crimen.El Gobierno mexicano ha informado que, desde febrero de 2025, la denominada Operación Frontera Norte ha dejado más de 14.000 detenidos y 9.829 armas de fuego decomisadas, además de cerca de dos millones de cartuchos.Sonora, que comparte más de 500 kilómetros de frontera con Arizona, es una de las zonas donde operan facciones vinculadas al Cartel de Sinaloa y otros grupos criminales que disputan rutas para el tráfico de drogas, armas y personas hacia am… Los atentados del 11 de septiembre de 2001 reorientaron la política exterior de Estados Unidos hacia Medio Oriente y relegaron la atención que Washington comenzaba a dedicar a China, una consecuencia que, para el analista internacional Fabián Calle, condicionó la competencia estratégica entre ambas potencias durante las dos décadas posteriores.La respuesta militar estadounidense se prolongó durante 20 años en Afganistán e Irak. Calle sostuvo que ese desenlace coincidió con el objetivo de Al Qaeda: llevar a Washington a guerras extensas que consumieran recursos, capacidad militar y prestigio internacional.Los ataques golpearon símbolos del poder económico y militar estadounidense: las Torres Gemelas, en el distrito financiero de Nueva York, y el Pentágono.
Antes de esa jornada, el crecimiento de China ya aparecía como el principal desafío internacional para Estados Unidos, pero la intervención en Afganistán desplazó esa prioridad.Al Qaeda y la apuesta por arrastrar a Washington a Medio OrienteAl Qaeda surgió, según explicó Calle en Infobae Al Mediodía, después de la Guerra del Golfo de 1990 y 1991, cuando Estados Unidos desplegó cerca de medio millón de soldados en Arabia Saudita para recuperar Kuwait, invadido por Irak.Osama bin Laden y otros combatientes propusieron al rey saudí enfrentar a Irak sin tropas estadounidenses, pero el monarca optó por la presencia militar de Washington. La organización fue creada en 1992 con la meta de expulsar a Estados Unidos de Arabia Saudita y del mundo islámico.Calle definió ese propósito con una fórmula atribuida a la organización: “El objetivo es echar a Estados Unidos de Arabia Saudita y de la Umma”, la comunidad islámica.Antes del 11 de septiembre, Al Qaeda había cometido atentados en África y atacado un barco en el Golfo. Bin Laden anticipó ante su entorno que atacaría a Estados Unidos para inducir una intervención militar estadounidense en Medio Oriente.El objetivo consistía en que Washington “gaste hombres, plata, recursos, prestigio y fracase”, expresó Calle.
Para el analista, la forma de medir el resultado estratégico de un atentado exige observar la reacción que busca el atacante: “Si vos hacés lo que el terrorista quiere que hagas, ganó estratégicamente”.Afganistán e Irak, las campañas que absorbieron recursos y tropasEstados Unidos disponía de una alternativa limitada para responder a los ataques: una operació…
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