Franco Navarro Mandayo, gerente deportivo de Alianza Lima, afirmó que el club terminó el partido que empató con Comerciantes Unidos 1-1 “ con mucha indignación” por un penal que consideró evidente y que, según sostuvo, no fue sancionado pese a la disponibilidad del VAR. Además, relató incidentes ocurridos en el hotel del plantel, donde —según describió— lanzaron bombas y fuegos artificiales durante la madrugada, y denunció “improperios” del árbitro hacia el futbolista Fernando Gaibor.El gerente deportivo habló tras el encuentro con Liga1Max y desde el inicio, cuestionó la decisión arbitral y centró su crítica en el videoarbitraje: “Es increíble que con todos los medios tecnológicos que hoy existen no puedan ver un penal tan claro”. En su relato, aceptó como posibilidad que el juez principal no advirtiera la acción, aunque remarcó que no compartía esa lectura por la ubicación del árbitro.
Sin embargo, insistió en que lo más difícil de justificar fue la falta de corrección desde la cabina del VAR, al subrayar que se trataba de una infracción que “pudo incidir en el resultado”.Para Navarro Mandayo, lo sucedido no se agotó en la jugada polémica. En el mismo intercambio, sostuvo que el partido se disputó en un contexto adverso y que el equipo vivió episodios que consideró hostiles desde la noche previa. “Es indignante lo que hemos vivido acá en el partido”, dijo, antes de mencionar lo ocurrido en el hotel de concentración.Reclamo por el penal y críticas al VARNavarro Mandayo concentró sus cuestionamientos en el funcionamiento del VAR y en el criterio aplicado en la jugada que, a su entender, debió terminar en penal.
“Podemos llegar a entender que el árbitro por ahí no lo ve, pero creo que no es el caso porque estaba bien ubicado. Pero el VAR, que están ahí cómodamente en una oficina, es increíble que no vea el penal, claro, que pudo incidir en el resultado”, sostuvo.El directivo explicó que se acercó a conversar con Augusto Menéndez una vez finalizado el partido. Según contó, le planteó su sorpresa de manera respetuosa y recibió una respuesta concreta del árbitro: “Que para él no es penal”.En esa secuencia, Navarro Mandayo insistió en que el club no buscaba ventajas, sino decisiones ecuánimes.
“Nosotros no pedimos que nos ayuden, simplemente que cobren lo justo, porque creo que para todos fue penal”, afirmó. (Actualiza con más declaraciones)Asunción, 26 jul (EFE).- Diputados y senadores paraguayos rechazaron unas declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien defendió el gasto militar de su país al asegurar que Paraguay "decidió invadir" Brasil como inicio de la Guerra de la Triple Alianza (1864-1870), y acusaron al líder progresista de intentar "distorsionar la historia"."Lula, estás hablando con demasiada ligereza de la mayor tragedia de nuestra historia, el mayor genocidio de nuestro continente", refirió el presidente de la Cámara de Diputados de Paraguay, el oficialista Raúl Latorre, citado en un comunicado institucional difundido este domingo.Latorre indicó que la Guerra de la Triple Alianza, que enfrentó a su país con Argentina, Brasil y Uruguay, provocó la pérdida del 60 % de la población local y el 90 % de su población masculina, "tuvo sus inicios con la intervención militar del Brasil en Uruguay" y que el conflicto "dejó al Paraguay devastado"."Alguna vez dijiste que ibas a terminar la guerra de Ucrania 'con una cervecita'. Hoy volvés a hablar con liviandad de conflictos armados en América, si se te terminaron las 'jabuticabas' podemos enviarte algunas.
Nosotros conocemos el verdadero valor de la paz, porque la pagamos con nuestra sangre", zanjó el político.El viernes pasado, Lula abogó por unas Fuerzas Armadas "bien preparadas y entrenadas" como poder de disuasión porque, según dijo, "hay locos por el mundo queriendo hacer la guerra", al tiempo que defendió poseer "poderío armamentístico" para "hablar de paz"."A nosotros nos gusta la paz, pero no podemos olvidar que, un buen día, Paraguay decidió invadir Brasil. Invadió Corumbá y, al mismo tiempo, invadió Uruguay y al mismo tiempo Argentina. Y esa guerra, que parecía que no iba a ser gran cosa, duró cinco años", expresó entonces el mandatario.Las declaraciones del izquierdista además provocaron la reacción de la senadora opositora Celeste Amarilla, quien indicó este domingo en X que le hubiera pedido a Lula "que devuelva el cañón cristiano y los archivos robados de Paraguay" durante la guerra, pero recordó, según la legisladora, que "tampoco devolvió la casa de playa que recibió como coima" en Brasil.Además, expresó su rechazo en X el exportero de la selección paraguaya José Luis Chilavet, quien llamó a los brasileños a votar en los comicios presidenciales de octubre por Fláv…
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