Madrid, 12 ago (EFE).- Los parlamentarios autonómicos de 11 comunidades perciben unas retribuciones base superiores a las de los diputados del Congreso y los senadores y entre los sueldos más altos, los del Parlamento Vasco, y los más bajos, los del Parlamento de Galicia, llega a haber una diferencia del 90 %.Como suele ocurrir en todo lo que tiene que ver con las autonomías, al analizar las retribuciones de los parlamentarios se descubre una diversidad total, en este caso tanto en la cuantía de los sueldos como en su reglamentación, que llega al extremo en Castilla y León, donde solo los miembros de la Mesa y algunos procuradores designados por los grupos parlamentarios cobran un fijo mientras el resto perciben dietas por asistencia a plenos y comisiones. En el conjunto de los 17 parlamentos autonómicos apenas hay circunstancias comunes en este ámbito, como que los miembros de las mesas ganan mucho más que los diputados 'rasos', incluso el doble en el caso de sus presidentes; que estar al frente de una comisión o ser portavoz de grupo también tiene una recompensa económica; o que en general los complementos suponen una gran parte de la retribución final de los parlamentarios.Como ha podido comprobar EFE en los portales de transparencia de las distintas cámaras, las retribuciones brutas mensuales base en los parlamentos vasco (5.879 euros), extremeño (4.989,47 euros), balear (4.635,02), asturiano (4.492,83, en este caso con 12 pagas, el resto 14), navarro (4.415,47), murciano (4.259,9), canario (4.054), madrileño (4.039,79), riojano (3.682,87), aragonés (3.640,38) y andaluz (3.599,78) son más altas que la del Senado (3.417,54) y el Congreso (3.366,99 euros). Por debajo quedan los de Cantabria (3.097,82 euros), Cataluña (3.039,79), la Comunidad Valenciana (2.678,01), Castilla-La Mancha (2.563,53) y Galicia (2.360,48 euros brutos mensuales).
A estos sueldos base se suman distintos complementos que elevan la retribución total y de hecho pueden suponer más del 50 % del ingreso final del parlamentario.En el Congreso hay una asignación idéntica para todos los diputados, esos 3.366,99 euros al mes, pero a eso hay que sumar los complementos en función del cargo, que en el caso de su presidenta son 3.683,74 euros como miembro de la Mesa, 4.000,26 en gastos de representación y 3.279,85 en gastos libre disposición.El presidente del Senado tiene una asignación de 3.738… El 61% de las mujeres jóvenes en España tiene hoy formación universitaria o de FP superior, casi el triple del porcentaje que registraba hace cuatro décadas, cuando apenas el 21% de la población joven alcanzaba ese nivel educativo. Aun así, el mercado laboral responde a ese esfuerzo con una tasa de parcialidad femenina que supera en un 50% a la de los hombres jóvenes, una brecha que no se ha cerrado en décadas y que, según el informe del Gabinete Económico Confederal de Comisiones Obreras (CCOO), amenaza con instalarse de forma permanente en las trayectorias profesionales de las mujeres.El avance formativo de las jóvenes españolas no tiene precedentes en la historia del país.
Mientras la tasa de hombres jóvenes con estudios superiores se duplicó desde 1988 del 21% al 48%, la de las mujeres prácticamente se triplicó hasta alcanzar el 61,3% en el primer semestre de 2026. El informe de CCOO, elaborado a partir de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), interpreta ese salto como una respuesta estratégica: las mujeres apuestan por la educación como vía para compensar las penalizaciones que el mercado laboral les impone por el hecho de serlo.El abandono educativo temprano respalda esa lectura. Entre 2004 y 2009, más del 30% de los jóvenes de 18 a 24 años dejaba los estudios de forma prematura para incorporarse a sectores como la construcción o la hostelería.
En 2023, esa tasa se situaba entre el 13% y el 14%. La generación joven actual es, en términos estadísticos, la más formada de la historia de España.Las mujeres encabezan la parcialidadEl mercado laboral, con todo, no traduce ese capital formativo en condiciones equitativas. La reforma laboral de 2021 redujo la temporalidad entre los jóvenes del 56% al 32%, un cambio que el informe de CCOO califica de histórico y que consolidó el contrato indefinido como principal vía de entrada al empleo.
Pero la parcialidad feminizada quedó al margen de esa transformación. Las jóvenes soportan una tasa de trabajo a tiempo parcial un 50% superior a la de sus pares masculinos, y esa proporción no ha variado de forma apreciable en ningún ciclo económico reciente.La situación se agrava dentro del sector público, donde la presencia femenina es mayor. El 71% de las mujeres jóvenes empleadas en la administración tiene un contrato temporal, frente al 53% de los hombres jóvenes en …
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