Los fanáticos de La guerra de las galaxias y los amantes del arte acudieron este martes a la inauguración del muy esperado Museo de Arte Narrativo de George Lucas en Los Ángeles, Estados Unidos.Los aficionados a la obra de Lucas formaron filas para conocer la colosal estructura, que evoca una nave espacial.El museo construido por el creador de la franquicia, de 82 años, junto con su esposa y socia comercial Mellody Hobson, pretende ser un “templo del arte para la gente”, según sus creadores.La pareja se dispuso a la entrada del museo para invitar a pasar y estrechar la mano a sus primeros 100 visitantes.Eric Cheung, un dentista y agente inmobiliario que llegó disfrazado de piloto de la saga, dijo que se hizo miembro del museo rápidamente e incluso se formó como voluntario.“Cada pieza de arte cuenta una historia”, dijosobre las intenciones del museo.El museo fue construido en lo que antes era un estacionamiento junto a la Universidad del Sur de California, alma máter del cineasta.Para Brenda Chambliss, residente de la zona en el sur de Los Ángeles desde hace más de una década, que Lucas haya puesto el museo en el vecindario “lo significa todo”.La zona puede arrastrar un “estigma” ligado al crimen o la pobreza, dijo. Pero el “impresionante” edificio lleno de arte es una atracción positiva.En la entrada, los visitantes son recibidos por el caza estelar amarillo Naboo N-1 que aparece en la La amenaza fantasma (1999), el primer episodio de La guerra de las galaxias.Sin embargo, sus más de 9.300 metros cuadrados de exposición ofrecen mucho más que reliquias de la afamada saga.Las más de 30 galerías presentan obras de artistas como Banksy, Frida Kahlo, Jacob Lawrence, Charles White y Robert Colescott.También cómics de Winsor McCay, Jack Kirby y Frank Frazetta e ilustraciones de Norman Rockwell, Jessie Willcox Smith y N.C. Wyeth.“Me encanta que Lucas use su plataforma para reunir a otros artistas”, declaró Sandi Granados en la tienda de regalos.“Está usando su nombre para ayudar a que artistas locales y grandes artistas se unan”, afirmó esta cosmetóloga de 30 años que trabaja en la industria cinematográfica.Fuente: AFP
Madrid, 23 sep (EFE).- La comisión judicial ha ejecutado este miércoles el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años con discapacidad que residía desde hace siete décadas en una vivienda de la calle Alcalde Sáinz de Baranda de Madrid, después de que activistas intentaran impedirlo y fueran desalojados por la Policía Nacional. Tras un dispositivo policial que se ha prolongado durante más de siete horas, la anciana octogenaria ha sido desalojada a la una de la tarde y ha salido a la calle en camilla, camino del hospital Gregorio Marañón para revisar su estado de salud. 'Maricarmen se queda', 'Esta señora podría ser tu abuela', 'No nos vamos, nos quedamos' o 'Vergüenza me daría ser policía' han sido las consignas proclamadas por los activistas -algunos de ellos acampados desde la noche- que trataban de impedir el alzamiento y el avance policial que, según el Sindicato de Inquilinas de Madrid, eran más de 200 antidisturbios y han empleado gas pimienta, y han expulsado a la prensa.Los agentes, que según la Delegación del Gobierno actuaban en cumplimiento de las órdenes del juzgado, han conseguido abrir el portal del edificio y han comenzado a sacar a los activistas que se encontraban en el interior, después de haber desalojado a quienes permanecían sentados en la calle frente al acceso al inmueble.La intervención judicial pone fin a un litigio que arrancó en 2018, cuando el edificio donde se ubica el piso —regulado originalmente bajo un contrato de "renta antigua"— fue vendido a la inmobiliaria Renta Corporación y posteriormente transferido a la socimi Urbagestión Desarrollo e Inversión SL.La propiedad exigía a la inquilina un alquiler mensual de 1.650 euros, una cantidad que, pese a ser inferior a los 2.650 euros por los que alquilan otros pisos del mismo edificio, resultaban inasumibles para Maricarmen, que, según allegados, tiene unos ingresos que se limitan a una pensión de 1.450 euros.
A las puertas del inmueble, la abogada de la anciana, Beatriz Duro, ha explicado que la propiedad rechazó tajantemente todas las alternativas planteadas para negociar un acuerdo o postergar la fecha de lanzamiento, al menos quince días para poder recoger sus pertenencias.La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha acusado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de tender una “alfombra roja” a los fondos especulativos para que “campe… París, 23 sep (EFE).- El Panteón de París, monumento dedicado a los grandes hombres y mujeres de la nación francesa, acoge desde este jueves 'Vidas minúsculas', una exposición del Centro Pompidou que vuelve la mirada hacia las vidas anónimas, olvidadas o relegadas a los márgenes de la gran historia a través de más de una treintena de artistas y más de un siglo de creación. La exposición parte de una pregunta sencilla: ¿Qué ocurre con quienes no dejaron una huella suficientemente grande para entrar en los relatos oficiales y cómo puede el arte rescatar una parte de esas existencias?
"La intención es muy sencilla y está resumida en el título. El Panteón acoge la memoria de los grandes (de la nación), mientras que los artistas, escritores e historiadores de los siglos XX y XXI, han sido quienes han dado cabida a las vidas pequeñas a las partes más diminutas de la existencia", explicó este miércoles uno de los tres comisarios, el filósofo Mathieu Potte-Bonneville.Las obras no parecen haber sido colocadas en el Panteón, sino que dialogan con él. Pinturas, esculturas, fotografías, vídeos e instalaciones se mezclan con las pinturas murales, las esculturas y la arquitectura del monumento, en un recorrido sin itinerario para que cada visitante construya el suyo propio.
Las obras no pretenden ocultar el edificio, sino hacer que el público vuelva a mirar sus espacios, sus esculturas y sus pinturas desde otra perspectiva. La exposición, concebida a partir de las colecciones del Centro Pompidou, reúne obras de más de un siglo de creación, desde František Kupka hasta artistas contemporáneos como Jumana Manna, y propone fijarse en tres dimensiones de esas vidas: lo ínfimo, lo íntimo y lo infame. "Lo primero es lo cotidiano que pasa por debajo del radar, lo segundo pertenece al ámbito privado y lo tercero remite a las figuras rechazadas o silenciadas por la historia", resumió Potte-Bonneville.En el centro del Panteón, una estructura de madera y tejidos pintados, que recuerda a un tipi de los indios norteamericanos, rompe con la solemnidad del edificio.
Es 'Monumento a los paisajes olvidados y a las mujeres desconocidas' (2026), de la artista checa Adéla Součková. La pequeña arquitectura parece vulnerable frente a las grandes dimensiones del edificio generando un contraste que resume una de las ideas de la exposición. "No es una exposición miserabilista ni fúnebre", señaló …
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