Un día después de la publicación en la Gaceta Oficial de la resolución que contempla solicitar una dispensa fiscal para atender la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,5, el Gobierno de Panamá aclaró, a través del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que no recurrirá a ese mecanismo y mantendrá la meta de déficit fiscal del 3,5% del producto interno bruto (PIB) establecida para 2026.La aclaración se produjo este domingo 11 de octubre, luego de que la Resolución de Gabinete N.º 108, del 10 de octubre, facultara al MEF para solicitar a la Asamblea Nacional una suspensión temporal de los límites fiscales. Aunque la disposición abrió la posibilidad de flexibilizar las restricciones presupuestarias ante la emergencia, el ministerio sostuvo que esa autorización no constituye una obligación y que los gastos derivados del terremoto pueden atenderse sin modificar el techo vigente.Una dispensa fiscal es un mecanismo excepcional que permite al Gobierno flexibilizar temporalmente los límites de déficit establecidos por ley, generalmente ante desastres naturales u otras situaciones extraordinarias. El déficit se produce cuando los gastos del Estado superan sus ingresos durante un período determinado.
Para 2026, Panamá tiene establecido un límite equivalente al 3,5% del PIB, conforme a la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.La solicitud contemplada en la resolución habría permitido ampliar temporalmente el margen de gasto público para financiar las necesidades derivadas del terremoto, siempre que recibiera la aprobación de la Asamblea Nacional. Sin embargo, el MEF aseguró que la meta fiscal de este año permanece intacta, por lo que no considera necesario activar esa excepción, a pesar de que todavía no existe una estimación definitiva de las pérdidas ocasionadas por el movimiento sísmico.El Consejo de Gabinete también autorizó hasta $100 millones en contrataciones especiales para atender los daños provocados por el terremoto, principalmente en infraestructura y servicios esenciales. No obstante, el ministerio aclaró que esa cantidad representa un límite máximo y no un gasto automático.
Los recursos se utilizarán únicamente para necesidades comprobadas, a medida que las instituciones concluyan las evaluaciones de viviendas, carreteras, hospitales, escuelas y otras instalaciones afectadas.En cuanto al financiamiento, el Gobierno priorizará las cobertura… Un viaje pedido a través de una aplicación terminó con un conductor abandonado en la vía pública, sin teléfono, documentación ni vehículo, cuando un chofer fue asaltado a mano armada por dos pasajeros en Villa Elvira, en la ciudad de La Plata.La víctima, identificada como José, tiene 33 años y había llegado desde Salta tres meses atrás para buscar empleo. Desde hacía cerca de un mes trabajaba con una aplicación de viajes, una actividad que se había convertido en su principal fuente de ingresos.De acuerdo con lo informado por el portal 0221, el ataque ocurrió durante la madrugada del último viernes, cerca de la 1:30.
El pedido figuraba a nombre de “Fernanda” y establecía un recorrido desde la zona de las calles 93 y 3 hasta 608 y 115 A. Según el relato incorporado a la denuncia, los dos pasajeros que subieron al vehículo eran un hombre y una mujer.José llegó al punto de partida indicado por la aplicación, en cercanías de 93 y 3, donde observó que una pareja salía de una vivienda precaria de madera. El hombre le facilitó el código necesario para iniciar el trayecto, un paso habitual dentro de este tipo de servicios.Luego, ambos ocuparon el vehículo y el conductor inició el recorrido.
De acuerdo con la declaración de la víctima ante la Policía, el auto avanzó por la calle 93 hacia la calle 1. Después tomó la avenida y siguió por 604 hasta aproximarse a 115 A, en el sector señalado como destino.Hasta ese momento, no había advertido una situación irregular. La información aportada por José indica que el cambio se produjo cuando el automóvil llegó a las inmediaciones de la calle 115 A, donde el pasajero que viajaba detrás de él inició el ataque.Según denunció el trabajador, el hombre lo tomó del cuello y le apoyó un arma de fuego.
Bajo esa amenaza, le comunicó que se trataba de un robo. El conductor quedó sin posibilidad de reaccionar ante la agresión dentro de su propio vehículo.El asaltante tomó las llaves del auto y luego le exigió el teléfono celular que José llevaba colocado en el soporte del tablero. También le pidió las contraseñas de acceso al dispositivo.
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