Algún día, en un futuro tal vez no muy lejano, alguien podrá contar al mismo tiempo cómo fue que los libros de Emmanuel Carrère (París, 1957) le abrieron la puerta a un género que se fue expandiendo hasta desbordar categorías y también le buscará una explicación al fenómeno de popularidad y pasión que despertó en 2026 su presencia en el FILBA, con emociones más propias del mundo del rock que del de la literatura. Casi mil personas fueron a escuchar el viernes por la noche su diálogo con Leila Guerriero, la autora de La llamada, en la Facultad de Derecho (al momento del cierre de esta nota, 10 mil personas ya habían visto la charla por Youtube); un auditorio lleno lo recibió expectante el sábado en la mañana en el MALBA para escuchar su charla con el periodista y escritor Javier Sinay y en la semana diferentes medios publicaron montones de artículos y entrevistas con el escritor francés. En las redes sociales, en ciertos círculos una foto con Carrère o una dedicatoria suya cotizaba como lingote de oro.Aunque fue también autor de ficción, fue en realidad su tratamiento de los textos de no ficción a partir del cruce de la crónica con la autobiografía y la historia lo que lo convirtió en referente ineludible de una forma de narrar.
Su trabajo desde el periodismo con las herramientas narrativas de la novela se fueron desplegando a través de su obra, que sigue magnetizando lectores con textos nuevos pero también con sus ya clásicos El adversario, De vidas ajenas, Una novela rusa o Limonov. Son las historias que aborda, sí, pero es también el uso de la primera persona que hace Carrère lo que seduce. Porque no es el “yo pavo real” que precisa exhibirse en su arrogancia sino una primera persona problemática y al borde de la caída, que muestra en crudo la complejidad humana.
Nadie como él consigue retratar sus mezquindades, su capacidad de daño, sus pasiones desbordadas y también su necesidad de redención. Tal vez radique ahí, en esa forma singular de desnudo total que viene haciendo Carrère hace tanto tiempo, el pequeño milagro que sigue seduciendo a tantos lectores y lectoras en el mundo.Quien esto escribe sucumbió a ese milagro hace muchos años, a partir de la lectura de De vidas ajenas y desde entonces ingresó al club de lectores irredentos de Carrère para no salir nunca más.“Los libros, las películas y las historias que más me conmueven son aquellos que muestran… El juez de garantías, CarmeloSambrano, ordenó el jueves la detención de nueve de los 10 integrantes aprehendidos de la pandilla Los Iluminati, acusados de pandillerismo tras una operación que buscó desarticular una estructura vinculada con asesinatos, robos, extorsión y tráfico de drogas en el este de la provincia de Panamá.
informó Diario La Prensa de PanamáLa medida cautelar alcanzó a nueve procesados, mientras que el décimo deberá cumplir notificación periódica. El juez consideró que la Fiscalía no logró establecer una vinculación sólida entre ese imputado y los delitos investigados.En Panamá permanecen activas 121 pandillas, dedicadas mayoritariamente al microtráfico, las extorsiones, los robos y el tumbe de drogas. Los Iluminati operaban desde el sector La Invasión, en 24 de Diciembre, y tenían presencia en Tocumen, Pacora y esa misma zona.Una red con presencia en Tocumen, Pacora y 24 de DiciembreDurante la audiencia, la Fiscalía presentó elementos que, según sostuvo, relacionan a los imputados con actividades que ponen en riesgo la seguridad de la comunidad.
La investigación comenzó en 2025 y reunió interceptaciones telefónicas, seguimientos y vigilancias sobre integrantes del grupo.Las conversaciones intervenidas contienen referencias a actividades de la pandilla y a los lugares bajo su control. Las pesquisas también incorporaron mensajes publicados en Instagram desde las cuentas “Sin Sentimiento”, “Abdielito 2092” y “Auténtico”, cuyos usuarios se identificaban como miembros de la organización.Los investigadores determinaron que la agrupación utilizaba tatuajes distintivos y grafitis en los sectores donde ejercía influencia. Esas marcas buscaban alejar a grupos rivales de las áreas que controlaban.Las diligencias de vigilancia y seguimiento también vincularon a algunos integrantes con microtráfico y extorsiones.
La operación Elite incluyó allanamientos en 24 de Diciembre, Tocumen y otros puntos del sector este de Panamá.La conexión con Humildad y Pureza y el Clan del GolfoLa investigación atribuyó a algunos miembros de Los Iluminati participación en el homicidio de un agente del Servicio Nacional de Fronteras, Sernafront, además de otros casos de tentativa de homicidio.La Fiscalía señaló además que Los Iluminati mantenían una colaboración con la pandilla Humildad y Pureza, conocida como HP. Esa organización participa en el tráfico de drogas desde Col…
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