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Heading in the world of football, a long-term problem: “Footballers are up to five times more likely to suffer from Alzheimer's”

World 1 source 1 country 🔦 Under-reported 38m ago

La mañana siguiente al crimen, Alexander Maslich se apostó frente a la puerta de la celda y esperó a que los guardias hicieran su ronda. Cuando escuchó los pasos en el corredor, anunció con calma. De verdad”.Detrás de él, sobre el suelo de la colonia penal UB-14/9 de Rubtsovsk, quedaban los restos de Alexei Dzyuba, de 23 años.

La noche anterior, Maslich lo había estrangulado con una cuerda mientras Alexei Goluzov le sujetaba las piernas. Luego, con una navaja de afeitar, los dos hombres le extirparon el corazón y el hígado, hirvieron los órganos en una palangana improvisada y bebieron su sangre. Era julio de 1994, y todo había sido un plan.Cómo se formó un asesino en serie rusoAlexander Valerievich Maslich nació en 1971 en Aleisk, una ciudad industrial del krai de Altái situada sobre el río Alei, en la Siberia occidental.

Su infancia fue, en sus propias palabras, “muy dura”. A los 12 años quedó virtualmente huérfano. Sus padres, alcohólicos, perdieron la patria potestad y el Estado lo envió a un internado para adolescentes problemáticos.Lo que siguió durante los seis años que Maslich pasó en ese internado quedó documentado en los registros del expediente judicial.

Era alto y delgado, pero introvertido y reservado, incapaz de defenderse. Esas características lo convirtieron en blanco. Fue víctima sistemática de palizas, torturas, abusos psicológicos y agresiones sexuales por parte de estudiantes mayores y, posiblemente, de los propios educadores del centro.

Al salir del internado, Maslich tomó una decisión que los investigadores encontrarían documentada en sus propias declaraciones ante el tribunal. Lucharía “contra el mal” y mataría a violadores y pedófilos que causaran a otros el mismo daño que él había sufrido. Se autodenominó el “sanitario del bosque”, figura del imaginario criminal soviético y postsoviético que designa al preso que “limpia” el sistema de depredadores sexuales.Maslich construyó su relato como un marco que daba coherencia a su violencia y, más tarde, como una defensa para presentar ante los peritos forenses.

Su carrera delictiva comenzó con robos menores. Escaló al homicidio durante un asalto y terminó recluido en el Centro de Detención Preventiva n.º 1 de Barnaul, una prisión de máxima seguridad.El primer crimen intramuros y el nacimiento del planEn 1991, un compañero de celda condenado por pedofilia comenzó a alar… Martín Ezequiel Álvarez Giaccio tenía 44 años, era economista y había emigrado a España en la década del 90.

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Read the full story at the source Infobae (Buenos Aires, Argentina) · AR
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