La comisión electoral rusa cerró la votación a la Duma con una participación oficial del 59,32 %, la más alta desde 2007 y varios puntos por encima del 51,72% de 2021. El resultado le dio a Rusia Unida, el partido de Vladimir Putin, 355 de las 450 bancas —su mayor mayoría histórica—, y el Kremlin presentó la alta participación como prueba de respaldo popular. Pero el rastreo hecho por medios y analistas independientes rusos durante los tres días de votación cuenta una historia distinta: la suba no refleja más entusiasmo genuino, sino que el aparato estatal fue más eficaz este año en cumplir una meta interna de movilización, con métodos que van desde la ampliación del voto electrónico hasta la coacción directa a empleados públicos.Una meta, no una expectativaAl igual que con el resultado de Rusia Unida, para la participación también hubo una meta bajada desde arriba.
Según reveló el medio independiente ruso Meduza con fuentes en administraciones regionales, para esta elección la consigna que circulaba puertas adentro sobre participación no era alcanzar un número fijo, sino superar el umbral simbólico del 50% por el mayor margen posible: “más de 50, cuanto más gordo mejor” (‘50 с плюсом пожирнее’), en la fórmula que citan las propias fuentes del Kremlin consultadas por el medio. Bajo esa premisa, el dato de participación es más una orden de trabajo para el aparato estatal que un termómetro del entusiasmo o compromiso de la sociedad.La coerción, documentada caso por casoMeduza recogió episodios concretos de la jornada que muestran cómo se llega a ese número. En Yakutsk, las autoridades escolares obligaron a los maestros a reportar no solo su propia participación electoral sino también la de los padres de sus alumnos: los tutores de curso debían informar cada dos horas a sus superiores quién de las familias a su cargo ya había votado.
En la región de Altái, el Partido Comunista denunció que la administración regional presionó a empleados del sector público para que votaran “bajo amenaza de despido”, y que en algunos casos les entregaron listas con nombres concretos de personas cuyo voto debía verificarse.Este tipo de presión no es improvisada: forma parte de un mecanismo que empresas y reparticiones públicas rusas vienen aplicando en las últimas elecciones, con empleados designados como “capataces de movilización”, cada uno responsable de garantizar que voten e… Más de cinco millones de personas han regresado a sus lugares de origen en Sudán, la mayoría de ellas desde otros puntos del país, de acuerdo al último balance de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), que reclama ayuda urgente para satisfacer las necesidades básicas de quienes ahora enfrentan escasas oportunidades de subsistencia, viviendas con daños y centros de salud con apenas funcionamiento."Más de cinco millones de sudaneses han regresado a casa. Eso dice mucho de su valentía y esperanza.
Pero volver a casa es solo el comienzo. Muchas familias regresan a hogares dañados, escuelas cerradas y clínicas que apenas funcionan. Hay pocas oportunidades de subsistencia.
Si no los ayudamos ahora, muchos se verán obligados a desplazarse de nuevo", ha advertido la directora general de la OIM, Amy Pope, en un comunicado.La organización ha cifrado en 5.145.165 las personas retornadas a 76 localidades de nueve estados del país africano, lo que supone un 4% más que el pasado agosto. Estos números son para la OIM "una señal de progreso, aunque poco común, en medio de una prolongada crisis humanitaria", desde que estallara el conflicto entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) hace más de tres años, pero advierte de que es un avance "frágil".La mayoría de las pesonas que han logrado regresar a sus hogares, el 82%, lo han hecho desde otro punto del país, mientras que el 18% restante, unas 930.000 personas, llegaron desde el extranjero, la mitad de ellas desde Egipto, por detrás de Sudán del Sur (25%), Libia (10%) y los países del Golfo (8%)."Las acciones que emprenda la comunidad internacional ahora determinarán si Sudán puede pasar del desplazamiento a la recuperación o si se revierten los logros obtenidos con tanto esfuerzo", ha manifestado en una nota en la que insta a gobiernos, donantes y socios, instituciones financieras internacionales y organizaciones humanitarias a "que actúen de inmediato".La OIM les recuerda que la ayuda humanitaria "debe continuar" tanto para los retornados como para los que siguen desplazados, una cifra que asciende a 8.583.274 personas, aproximadamente un 1% menos que la del mes pasado y un 26% inferior al pico de la crisis. "La inversión a largo plazo es igualmente urgente.
Incluso con estas nuevas cifras, Sudán sigue albergando una de las mayores poblaciones desplazadas del m…
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