Un equipo liderado por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y el Instituto de Investigación del Hospital 12 de Octubre (i+12) ha desarrollado una terapia dirigida al sistema endocannabinoide y, en concreto, al receptor cannabinoide CB2, que permite estabilizar células de cáncer de mama y limitar su plasticidad.Según muestra el estudio, publicado en 'Communications Biology', una modulación transitoria y a dosis bajas de CB2 limita a largo plazo la capacidad de las células cancerosas de la mama para cambiar de estado y adquirir propiedades relacionadas con la autorrenovación, la invasión, la resistencia a los tratamientos y la formación de nuevos tumores."Las células tumorales no se transformaron en células normales, pero perdieron su capacidad para regresar a estados progenitores asociados a la autorrenovación, la invasión, la resistencia terapéutica y la formación de nuevos tumores", ha precisado la directora del Cancer STEM Lab del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UCM, María Salazar Roa.A diferencia de los tratamientos convencionales que buscan destruir las células tumorales o impedir que se dividan, esta estrategia, que se enmarca en las denominadas terapias de diferenciación, se centra en modificar o estabilizar el estado de las células temporales para restringir aquello en lo que podrían convertirse."El cáncer no es solo una suma de alteraciones moleculares aisladas, sino un sistema dinámico y autoorganizado, capaz de responder a las presiones del entorno y de los tratamientos. Por eso necesitamos complementar los enfoques dirigidos a dianas concretas con una visión más global de los estados celulares y de sus transiciones", ha explicado Salazar-Roa destacando el valor de este trabajo.EXPOSICIÓN BREVE A BAJA DOSISLos cannabinoides se han estudiado durante años en oncología, habitualmente a concentraciones relativamente altas y buscando un efecto citotóxico, es decir, dañar o eliminar directamente las células tumorales. Los investigadores han dado la vuelta a este enfoque para estudiar el efecto de exposiciones breves a bajas dosis sin depender de un efecto tóxico directo.Con este objetivo, han trabajado con organoides tridimensionales de cáncer de mama, generados a partir de muestras de pacientes y de modelos murinos.
Estos modelos reproducen propiedades relevantes del tejido tumoral, como… El miedo a un diagnóstico, los mitos sobre los estudios de imágenes y la costumbre de esperar a notar un bulto antes de acudir al médico son algunos de los factores que dificultan la detección temprana del cáncer de mama. Para la doctora Mirna Santiago, estos obstáculos contribuyen a que muchas pacientes lleguen a consulta cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada.En conversación con Diario Libre, a propósito del Mes de la Concientización sobre el Cáncer de Mama, la especialista advierte que identificar el cáncer en sus fases iniciales puede marcar una diferencia importante en las posibilidades de curación y en el tipo de tratamiento que necesitará cada paciente.
Según explica, el cáncer de mama detectado en etapas tempranas puede alcanzar una probabilidad de curación de hasta un 95 %, de acuerdo con los datos que comparte durante la entrevista.“Cuando hablamos de etapa temprana es una enfermedad que es diagnosticada sobre todo por estudios de imágenes, llámese mamografía y sonomamografía”, señala.La detección precoz también puede ampliar las opciones quirúrgicas. En determinados casos, es posible intervenir sin necesidad de retirar por completo la mama, dependiendo de las características del tumor y de la evaluación médica.El peligro de llegar tarde al diagnósticoEl cáncer de mama se clasifica en diferentes etapas según su extensión. En la etapa 0, algunas lesiones, como el carcinoma ductal in situ, permanecen confinadas a los conductos mamarios y no han invadido los tejidos circundantes.
En las etapas iniciales, la enfermedad suele estar localizada, mientras que en las más avanzadas puede extenderse a los ganglios linfáticos y a otros órganos.Cuando se produce metástasis, las células cancerosas pueden alcanzar lugares como el hígado, los pulmones, los huesos o el cerebro. En estos casos, el tratamiento busca controlar la enfermedad, prolongar la supervivencia y preservar la calidad de vida, aunque la posibilidad de curación es considerablemente menor.Santiago advierte que en República Dominicana persiste una situación preocupante: entre un 60 y un 65 % de los casos se detectan en etapas III y IV. Este escenario refuerza la importancia de mejorar el acceso a las evaluaciones médicas y de evitar que el temor retrase la búsqueda de atención.“Todavía tenemos mucho tabú, el temor al diagnóstico es lo que te aleja a tomar la decisión de acudir …
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