La actividad minera en la República Dominicana sufrió una caída interanual de un 15.9 % el pasado julio, principalmente por una reducción en la extracción y exportaciones de oro, lo cual también se reflejó en los ingresos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) durante ese mes. La explotación de minas y canteras, que había logrado acumular una expansión de un 11.3 % entre enero y junio de 2026, vio reducirse esa cifra hasta un 6.6 % en los primeros siete meses del año, debido a la contracción experimentada en julio.Sin embargo, a pesar de la variación negativa interanual, asociada a una disminución en los volúmenes de extracción de oro y plata, de acuerdo con explicaciones del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la actividad figura como la cuarta de mayor crecimiento acumulado en lo que va de año. RELACIONADAS Macroeconomía La economía dominicana crece en julio y acumula un 4.5 % en los primeros siete meses de 2026 Solo los servicios financieros (7.6 %), la enseñanza (7.3 %) y la construcción (6.9 %) acumularon una expansión superior a la registrada por la explotación de minas y canteras entre enero y julio de 2026, según las estadísticas del BCRD.
Sobre la caída del sector, la Cámara Minera y Petrolera de la República Dominicana (Camipe) aclaró que la contribución de la minería no debe evaluarse exclusivamente a partir de los volúmenes físicos producidos en un mes determinado. “Los datos del Banco Central deben leerse en su contexto. Una variación mensual puede reflejar cambios en los volúmenes de producción sin que ello implique necesariamente un cambio estructural en la capacidad de aporte de la minería.
Lo importante es observar la trayectoria del sector y su contribución al conjunto de la economía”, explicó Martín Valerio Jiminián, director ejecutivo de Camipe, a través de una nota de prensa.Y agregó que “la minería no debe medirse únicamente por los minerales que produce en un mes, sino también por la inversión que moviliza, las divisas que genera, los encadenamientos que desarrolla y la confianza que el país es capaz de construir para operar, explorar y ampliar proyectos responsables”. Exportaciones La menor extracción de oro provocó una caída interanual de un 17.2 % de las exportaciones del metal en julio. En cambio, las de plata tuvieron una considerable expansión de un 1,604.5 %.
Los datos de la Dirección General de Aduan… En San Francisco de Macorís, Macorisano Gran Mall ocupa unos 23,000 metros cuadrados, más del doble de la superficie aproximada del Estadio Julián Javier, casa de los Gigantes del Cibao. En La Vega, una clienta necesitó dos días para recorrer El Exitazo, un establecimiento de casi 16,000 metros cuadrados.Los dos locales, de capital chino, ilustran una nueva etapa de este comercio en la República Dominicana: la expansión por todo el territorio nacional.
El fenómeno dejó de concentrarse en pequeños establecimientos de los principales corredores de Santo Domingo. Ahora alcanza ciudades del Cibao, el este, el sur profundo y la Línea Noroeste, donde encuentra terrenos amplios, consumidores que antes viajaban a la capital y mercados menos saturados.Como parte de su política de crecimiento, los inversionistas asiáticos suelen identificar aquellos lugares donde se instalarán grandes negocios de dominicanos. Luego, construyen una megatienda en las proximidades como ocurrió en Jarabacoa, La Vega, San Francisco de Macorís y en la autopista Duarte, entre otros casos.
En Santo Domingo, tiendas dominicanas de data larga son rodeadas por varias chinas.La red vial, portuaria y logística facilita la distribución hacia las provincias. Pero el tamaño es parte central de la fórmula, así como el tiempo en que un proyecto se convierte en realidad. Las grandes superficies reúnen en un solo lugar ferretería, hogar, ropa, belleza, tecnología y electrodomésticos.
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