Toronto (Canadá), 15 sep (EFE).- Canadá afronta el nuevo ciclo internacional sin ruptura en el banquillo ni cambios bruscos de identidad después de completar en el Mundial de 2026 la mejor participación de su historia y con Jesse Marsch confirmado como seleccionador hasta 2030.La federación canadiense, Canada Soccer, renovó al técnico estadounidense el pasado 25 de mayo, antes del Mundial, por cuatro años, una decisión que la entidad justificó por la transformación de la cultura y el estilo de juego del equipo y por la ampliación de la base de jugadores disponibles.Los resultados del Mundial reforzaron esa apuesta. Canadá consiguió por primera vez puntuar y una victoria en una Copa del Mundo, accedió finalmente a una fase eliminatoria y derrotó a Sudáfrica en dieciseisavos antes de caer por 0-3 ante Marruecos en octavos.El torneo confirmó además que la selección dispone de una columna vertebral con margen para llegar competitiva a 2030.Alphonso Davies, de 25 años; Jonathan David, de 26; Ismaël Koné, de 24; Moïse Bombito, de 26, y Alistair Johnston, de 27, forman parte de ese núcleo, al que se han incorporado futbolistas todavía más jóvenes como Luc de Fougerolles, Nathan Saliba y Niko Sigur.Por ello, Marsch no afronta una reconstrucción, sino una renovación progresiva que deberá dar relevo a algunos de los veteranos de la última etapa, entre ellos Jonathan Osorio, Maxime Crépeau, Cyle Larin y Richie Laryea.El seleccionador ya había empezado antes del Mundial a ampliar la base de jugadores de la selección con jóvenes como Jeevan Badwal, Rayan Elloumi, Shola Jimoh, Noah Abatneh y Tiago Coimbra, además de intensificar la captación de futbolistas con doble nacionalidad.Canadá tampoco comenzará su participación en la Liga de Naciones de la Concacaf cuando arranque la fase de grupos el 21 de septiembre.Por su posición en la clasificación regional, está clasificada directamente para los cuartos de final de noviembre, junto con México, Estados Unidos y Panamá.Antes, Marsch utilizará dos amistosos en casa, ante Chile el 26 de septiembre en Toronto, y frente a Perú el 3 de octubre en Montreal, como primer laboratorio del ciclo posterior al Mundial.Tras 2026, el desafío canadiense ya no es demostrar que pertenece a la élite regional, sino consolidarse en ella y preparar un equipo capaz de mantener en 2030 el salto competitivo alcanzado como anfitrión mundialista. México, 15 sep (EFE).- Rafael Márquez, quien como central forjó una leyenda en el Barcelona, espera comenzar a escribir desde ya una era dorada en el banquillo de la selección de México tras recibir el testigo de Javier 'el Vasco' Aguirre tras el último Mundial.El cambio de guardia en la selección mexicana llegó el 10 septiembre con la presentación de Márquez y su comisión técnica en la que destacan dos escuderos con historia: su compatriota Andrés Guardado y el español Juan Manuel Lillo.
'Juanma', de 60 años, es recordado por su trabajo al lado de Pep Guardiola en Manchester City. Debutó en la Primera División española con 29 años, lo que lo convirtió en el entrenador más joven en la historia de la misma. Fue entrenador de Dorados de Sinaloa, Real Sociedad, Almería, los colombianos Millonarios y Atlético Nacional, el Vissel Kobe japonés, el Qingdao Huanghai chino y el Al-Sadd catarí, entre otros clubes.Deberes pendientes La larga caminata de 'Rafa' y sus escuderos, que tiene como máximo objetivo la clasificación de México al Mundial de 2030, tendrá su primera estación con la Liga de Naciones de la Concacaf.Será una auténtica prueba de fuego para el exdefensor, cuyo primer deber pendiente consiste en comenzar a proyectar una renovación.El que fuera ayudante de 'el Vasco' Aguirre en el pasado Mundial de Norteamérica llega al máximo cargo en el Tri avalado por la experiencia de haber jugado en cinco versiones del Mundial.
Con miras al Mundial 2030, los más exigentes ya piden al excapitán un equipo capaz de superar el listón de los octavos de final. Pero hasta entonces, la selección debe recuperar su rol dominante en la Concacaf en la Liga de Naciones y después en la Copa Oro.Para ello deberá apoyarse en la detección de jóvenes valores que lleguen desde las selecciones menores, lideradas por el argentino Andrés Lillini, que complemente con talentos como el de Gilberto Mora, consolidado en la pasada Copa del Mundo. En el horizonte también se insinúan Armando González, recién fichado por el Olympiacos, Hugo Camberos y Santiago Sandoval.Lillo no será el único español en el cuerpo técnico de Márquez.Vidal Paloma, un especialista en la formación de entrenadores, metodología y táctica, tiene una consistente trayectoria en la Real Federación Española.
Y Pol Llorente, preparador físico en la etapa de Javier Aguirre, ha sido mantenido en el cargo.Márquez, a quien criti…
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