El diseñador estadounidense Michael Costello acusó a Paulina Rubio de no pagar el vestido exclusivo que lució en Coachella 2026. Costello, conocido por vestir a Lady Gaga, las Kardashian y Beyoncé, hizo pública la denuncia en sus redes sociales y presentó una demanda formal contra la cantante mexicana.El diseñador hizo pública la acusación a través de sus redes sociales. Paralelamente, según reportes de medios de espectáculos, Costello habría presentado una demanda formal relacionada con otras piezas de alta costura que Rubio habría recibido bajo acuerdo temporal y nunca devuelto ni pagado.
La notificación de ese proceso judicial habría llegado a la artista a mediados de mayo, durante un receso de la audiencia de custodia que enfrentaba en Miami con Nicolás Vallejo-Nágera, “Colate”.Costello trabajó menos de 48 horas para confeccionar el look y nunca recibió pagoRubio apareció en el festival como invitada especial de Morat, banda colombiana que la presentó en el escenario Gobi recordando que en 2015 grabaron juntos “Mi Nuevo Vicio”. “La primera canción que sacamos fue en 2015 y la compartimos con una cantante mexicana, te admiramos un montón”, dijo el vocalista al presentarla ante el público de Indio, California.Para esa aparición, Costello confeccionó un vestido plateado bordado en cristales, con drapeados y silueta mini, acompañado de una capa ligera, sombrero blanco de ala ancha y botas altas del mismo color. El diseñador relató que su taller operó contra reloj para cumplir con el encargo.
“No hay ningún mensaje oculto ni drama detrás de esta publicación. Simplemente desearía que nos hubieran pagado por el trabajo que entregamos”, escribió Costello en sus historias de Instagram.Tras entregar el vestido a tiempo y dentro del presupuesto acordado, los mensajes al equipo de la cantante quedaron sin respuesta. “A pesar de los repetidos seguimientos con la gerencia y todos los involucrados, nuestros mensajes quedaron en visto y el pago nunca llegó”, señaló.
Hasta la fecha, el diseñador no ha revelado el monto que permanece pendiente.Costello pagó de su bolsillo a la costurera y a la madre de ésta, quienes trabajaron junto a él en la confección. “La parte más difícil no es solo la factura impaga, sino saber cuánto corazón se puso en esto”, lamentó. “Me aseguré de que se les pagara porque creo que quienes dedican su talento, tiempo y oficio merecen ser atendidas…
Summary from source