Los Bomberos Voluntarios de Barrancabermeja, en Santander, rescataron a un joven que quedó atrapado en un poste y entre varios cables tras recibir una descarga eléctrica en el sector del retorno de Viveros, sobre la vía hacia el retén.El hombre fue bajado en una camilla y trasladado al Hospital Regional del Magdalena Medio, donde quedó bajo atención médica por quemaduras visibles y una posible fractura en una pierna.La emergencia ocurrió hacia la medianoche del miércoles 23 de septiembre, según las versiones conocidas en el lugar. El paciente permaneció varios minutos sobre la estructura eléctrica antes de que los rescatistas lograran alcanzarlo.El caso se registró cuando dos personas habrían subido al poste, presuntamente con el propósito de retirar cables. Tras la descarga, uno de los hombres habría abandonado el sitio, mientras el otro quedó inmovilizado entre el tendido.Las autoridades deberán establecer si existió un intento de hurto, qué tipo de red estuvo involucrada y cuál fue la magnitud de la descarga.
También corresponde a la empresa responsable del servicio eléctrico determinar las circunstancias técnicas del hecho.Los socorristas utilizaron una escalera para llegar hasta el afectado, liberarlo de los conductores y llevarlo a tierra. La intervención permitió su traslado para una valoración especializada.En imágenes difundidas por el medio local El Verídico se observa el momento en el que el hombre logra descender por sus propios medios, aunque con fuertes quemaduras en torso, brazos y piernas. Otras versiones del lugar también indican que el sujeto sería un habitante de calle de la zona, pero serán las autoridades las que definan su plena identidad, pues no contaba con documentación al momento del traslado.El personal médico deberá definir la gravedad de las quemaduras y si la descarga le causó lesiones internas.
La posible afectación de una línea de media tensión también está bajo verificación.Autoridades hallaron cuatro manatíes muertos en BarracabermejaUna mortandad de fauna acuática mantiene en alerta a las comunidades de Barrancabermeja. En el Caño San Silvestre aparecieron peces, garzas, babillas y patos sin vida, mientras las autoridades investigan las condiciones del agua y sus posibles efectos sobre el ecosistema.El caso adquirió mayor gravedad tras el hallazgo de cuatro manatíes antillanos muertos en el afluente. Una operación simultánea ejecutada en tres provincias de Ecuador permitió detener a más de 30 personas que, según las autoridades, integraban una estructura dedicada al tráfico internacional de drogas y vinculada directamente con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de México.
Entre los capturados está el presunto cabecilla de la organización, localizado en una urbanización de la isla Mocolí, una de las zonas residenciales más exclusivas del área metropolitana de Guayaquil.Los allanamientos comenzaron durante la madrugada del jueves 24 de septiembre en distintos puntos de Guayas, Los Ríos y El Oro. El despliegue movilizó a más de 320 agentes de la Policía Nacional, unos 50 integrantes del Comando Sur de Estados Unidos y personal de la Administración para el Control de Drogas (DEA), de acuerdo con información difundida por las autoridades ecuatorianas.El ministro del Interior, John Reimberg, informó que entre los objetivos estaban los presuntos dirigentes y financistas de la estructura. Además del supuesto líder detenido en Mocolí, otro de los investigados señalado como financista fue localizado en Riberas del Batán, también en Samborondón.
Hasta la mañana del jueves, las autoridades no habían divulgado oficialmente sus identidades.Las intervenciones se extendieron a Guayaquil, Daule, Samborondón, Ventanas, Babahoyo, Puebloviejo, Vinces y Machala. El número definitivo de detenidos todavía estaba en proceso de consolidación. El Gobierno informó inicialmente que eran más de 30, mientras reportes posteriores elevaron preliminarmente el balance hasta 39 personas.La operación fue el resultado de aproximadamente ocho meses de investigación.
Según el Ministerio del Interior, durante ese periodo los investigadores identificaron una cadena logística que comenzaba con el ingreso a Ecuador de cocaína procedente de Colombia. La droga era almacenada en distintos puntos del país antes de ser trasladada hacia zonas portuarias.La organización utilizaba, según la investigación, la contaminación de contenedores para sacar los cargamentos principalmente desde Guayaquil y Machala. Los destinos finales incluían Centroamérica, Estados Unidos y Europa.Las autoridades ecuatorianas sostienen que la particularidad de la estructura era su presunta conexión directa con el Cartel Jalisco Nueva Generación, sin depender de una de las principales organizaciones criminales ecuatorianas…
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