La familia real noruega vuelve a vestirse de luto. La princesa Astrid de Noruega ha fallecido este viernes 11 de septiembre a los 94 años, tan solo dos días después del funeral de su hermano, el rey Harald V. La Casa Real noruega ha comunicado la triste noticia, que supone un nuevo y doloroso golpe para una familia que acaba de despedir al monarca después de más de tres décadas de reinado.Astrid, hermana mayor de Harald, dedicó buena parte de su vida a representar a la Corona y a acompañar a la familia real en algunos de sus momentos más importantes.
Tras la muerte de su madre, la princesa heredera Marta, en 1954, asumió durante años el papel de primera dama de Noruega junto a su padre, el rey Olav V. Una labor que desempeñó con discreción y compromiso y que la convirtió en una figura muy querida dentro y fuera de Palacio.Su última aparición pública estuvo marcada precisamente por la despedida de su hermano. El pasado 9 de septiembre acudió al solemne funeral de Harald en Oslo, en una ceremonia que reunió a la familia real noruega y a representantes de numerosas casas reales europeas.
Su presencia, pese a su delicado estado de salud, hizo todavía más emotiva una jornada que puso fin al reinado de Harald V. La princesa había atravesado además varios problemas de salud durante los últimos meses y había permanecido hospitalizada durante un largo periodo debido a complicaciones médicas. A pesar de ello, continuó manteniendo un vínculo estrecho con la institución y con distintas causas sociales.Su muerte llega en un momento especialmente sensible para la Corona noruega.
La institución acaba de iniciar una nueva etapa con la llegada al trono de su sobrino, Haakon VIII, tras el fallecimiento de su padre, el rey Harald. En apenas unos días, la familia ha tenido que afrontar dos pérdidas de enorme importancia, dejando atrás una generación de la Casa Real que durante décadas estuvo estrechamente ligada a la historia reciente de Noruega. Berlín, 11 sep (EFE).- La princesa Astrid de Noruega, hermana del difunto rey Harald V cuyo funeral se celebró el miércoles, falleció este vieres a los 94 años, según informó la Casa Real noruega.El rey Haakon VIII ha recibido con gran tristeza la noticia del fallecimiento de su tía y ha decidido que las banderas del Palacio Real sean arriadas a media hasta este viernes, así como el día del funeral, de acuerdo con la nota."Su fallecimiento es una gran pérdida para todos nosotros.
La echaremos de menos", declaró Haakon, que asumió el trono al morir su padre Harald el pasado 28 de agosto a los 89 años. La Casa Real de Noruega atraviesa un trágico momento tras confirmarse el fallecimiento de la princesa Astrid a los 94 años de edad, apenas quince días después de la muerte de su querido hermano, el rey Harald V. La triste noticia, anunciada oficialmente por la Corte este viernes 11 de septiembre, marca la partida de la última integrante de la generación de la Familia Real en la que nació, sumiendo de nuevo a la institución y a toda la nación en un profundo duelo.Como señal de respeto e inmenso pesar, el rey Haakon VIII ha decretado que las banderas ondeen a media asta en el Palacio Real durante la jornada de hoy y el día del funeral.
La trayectoria de la princesa estuvo marcada por una dedicación ejemplar desde los 22 años, cuando asumió las funciones de primera dama tras la muerte de la princesa heredera Märtha; desde entonces, destacó por su lealtad, su espíritu contagioso y su constante compromiso con los más vulnerables, siendo un pilar decisivo tanto para el rey Harald como para las siguientes generaciones de la familia.Su presencia en las honras fúnebres de su hermano Harald hace tan solo unos días, donde coincidió con representantes de la realeza europea, supuso su último acto de apoyo familiar sobre el terreno. Pese a su avanzada edad, quiso arropar a los suyos en el último adiós al monarca, dejando una profunda huella de entereza en la que terminaría siendo su última aparición pública.Una vida dedicada al servicio y la inclusiónLa princesa Astrid desempeñó un papel institucional clave en la historia moderna de Noruega. Con tan solo 22 años tuvo que dar un paso al frente y asumir las responsabilidades de primera dama del país tras el temprano fallecimiento de su madre, la princesa heredera Märtha.A lo largo de sus más de nueve décadas de vida, representó a la Casa Real con una cercanía muy valorada por los ciudadanos, centrando especialmente sus esfuerzos e interés patronal en dar visibilidad y apoyo a los colectivos más vulnerables y excluidos de la sociedad.El sincero homenaje de la Familia Real noruegaLa muerte de Astrid ha dejado un vacío profundo en el seno de la dinastía, donde era vista como una figura de referencia, sabiduría y carácter directo.
Summary from source