El Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública falla en dar respuesta a los pacientes que solicitan su ingreso, dejando a algunos en una suerte de limbo mientras enfrentan enfermedades que pueden comprometer seriamente su vida y cuya única esperanza de tratamiento está en acceder al sistema.Una enfermedad inesperada cambió la vida de una paciente. La solicitante, que pidió reserva de su nombre, fue diagnosticada en el 2025 con esclerosis múltiple remitente recurrente, una afección crónica y neurodegenerativa que afecta a aproximadamente a una de cada 3,000 personas en el mundo.Para hacer frente a esta condición y mantener una adecuada calidad de vida, la paciente, casada y madre de dos niños, necesita el medicamento ocrelizumab de 600 mg, cuyo costo ronda el millón de pesos, situación que la obligó a solicitarlo a través del Programa de Medicamentos de Alto Costo.Su expediente, creado en junio de 2025, todavía arroja el mismo resultado cuando busca en la plataforma: "paciente de ARS que solicita ingreso". En la fecha de última actualización figura la misma en que introdujo la creación del expediente.
Lo que significa que su solicitud no se ha movido en nada.La paciente afirma que lleva más de un año esperando ser incorporada al programa, pese a haber completado el proceso de solicitud y entregar a las autoridades los documentos requeridos.“Todos los documentos están cargados en la plataforma de ellos (…), todo lo que me pidieron que yo necesitaba en el momento para el ingreso les fue entregado y está cargado en la página. Ellos lo que dicen es que no hay medicamentos”, precisó.A pesar de la publicación del ministro de Salud Pública Víctor Atallah emitida este miércoles: "avanzamos en la búsqueda de soluciones que permitan ampliar el acceso oportuno y sostenible a medicamentos de alto costo", la percepción es que ese programa se ha cerrado para nuevos solicitantes.Una consulta entre médicos reumatólogos, que son los especializados en tratar enfermedades autoimmunes, muchas de ellas de alto costo, revela que la percepción es que el programa se ha estancado luego de recibir un impulso económico después de la pandemia. Entre la población de pacientes, es peor, creen que las relaciones políticas son las que rigen el programa.La segunda esperanza de muchos pacientes es apelar a fundaciones de ayudas, ONG e instituciones privadas con voc…
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