La investigadora Sherry Turkle, profesora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), advirtió que la dependencia emocional hacia los chatbots pone en riesgo la humanidad de quienes recurren a ellos como sustitutos de las relaciones personales. En una entrevista con la revista Wired, la académica presentó los argumentos centrales de su nuevo libro, ‘Artificial Intimacy: Who We Become When We Talk to Machines’, en el que describe un estado de emergencia provocado por el uso creciente de máquinas que simulan ser tutores, amigos o parejas.La advertencia proviene de una especialista que lleva cuatro décadas estudiando la relación entre personas y computadoras, reconocida por su enfoque académico y su distancia frente a posturas alarmistas. Turkle busca que su obra tenga el mismo impacto que libros considerados pioneros en advertir sobre crisis sociales, como Silent Spring, The Jungle o Unsafe at Any Speed, títulos que en su momento lograron movilizar a la opinión pública frente a riesgos poco visibles.Una investigación que cambió su rumbo durante la pandemiaTurkle explicó que su nuevo libro surgió de una curiosidad similar a la de sus trabajos anteriores, pero que el proceso tomó un giro distinto después de las primeras entrevistas realizadas durante la pandemia.
Según relató, varias personas con familias atravesando dificultades afirmaron que lo único que deseaban era pasar tiempo con su chatbot.“La gente no quiere involucrarse en política, solo quiere vivir en el mundo de los chatbots”, señaló la investigadora, quien describió ese hallazgo como el punto de partida de la tesis central de su obra: la realidad necesita la participación activa de las personas, y abandonarla representa un riesgo mayor en el contexto actual.Las redes sociales como antecedente de la dependencia actualPara Turkle, el fenómeno actual tiene un antecedente directo en el uso de las redes sociales. Según explicó, estas plataformas acostumbraron a los usuarios a buscar alivio emocional abriendo una pantalla ante cualquier malestar. Más adelante, sostuvo, ese hábito derivó en un entorno digital que rodeaba a las personas únicamente de posturas afines a las suyas.La diferencia con los chatbots actuales radica en que estos sistemas pueden interactuar en primera persona, una característica que Turkle considera especialmente riesgosa.
La investigadora llegó a plantear durante la entrevist… Dos adolescentes mellizos murieron tras una intervención de la Policía Nacional en el sector Mendoza, en Santo Domingo Este, un caso que volvió a poner bajo atención pública las muertes de personas buscadas por la justicia durante operativos en República Dominicana.Los fallecidos fueron identificados como Randy Omar Borges Jiménez y Omar Randy Borges Jiménez, ambos de 16 años. La Policía se refería a Randy Omar con el alias de “el sicario de Mendoza”, mientras que en el barrio eran conocidos como “Los Mellos de Mendoza”.Según informó la institución, los jóvenes fueron heridos de bala el miércoles 21 de octubre durante una operación policial y fallecieron mientras recibían atención médica.
La versión oficial sostiene que contra ambos pesaban cinco órdenes de arresto y que existían denuncias por asaltos, robos agravados entre otros delitos.Durante el procedimiento, los agentes incautaron dos armas de fuego que, de acuerdo con la Policía, eran portadas de manera ilegal: una pistola Taurus calibre nueve milímetros y una Glock modelo 19. La institución no detalló cómo se produjo el operativo.En declaraciones a medios locales, la abuela de los fallecidos argumentó que los acusados habían sido llevados anteriormente ante las autoridades y luego quedaron en libertad porque, según dijo, no tenían antecedentes confirmados.165 entregas voluntarias en las primeras semanas de octubreEl caso ocurrió en medio de un incremento en los operativos contra personas requeridas por la justicia. Frente a ese escenario, la Policía Nacional informó que 318 personas con órdenes de arresto se entregaron voluntariamente entre el 17 de agosto y el 21 de octubre.De ese total, 165 personas se presentaron ante las autoridades entre el 1 y el 21 de octubre, una cifra superior a las 122 entregas registradas durante septiembre y a las 31 contabilizadas en la segunda mitad de agosto.Las autoridades indicaron que 76 de los entregados eran buscados por robos y asaltos; 75, por homicidios; y 49, por tráfico de drogas.
El resto tenía procesos pendientes por agresiones, violencia, vehículos robados, delitos sexuales y otras infracciones.La institución ha señalado que las entregas permiten poner a los requeridos a disposición del Ministerio Público y ejecutar los procedimientos judiciales sin que se produzcan operativos de captura. A comienzos de octubre, la Policía informó que tenía registradas 53,…
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