La pelota toca la red en el arco del francés Hugo Lloris y entonces Lionel Messi se desploma, de rodillas, con el peso de toda una carrera encima. Gonzalo Montiel acaba de sellar el título mundial para la selección argentina y el número 10 saborea la gloria real. Lautaro Martínez y Nicolás Otamendi, que lo tienen abrazado antes de la ejecución, corren unos metros por el impulso propio y enseguida retroceden para formar un racimo albiceleste con el capitán, Leandro Paredes y Marcos Acuña, quienes se dirigieron directamente hacia su posición.
Tras el eterno apretón con sus compañeros, Leo toma lucidez y camina hacia el sector de los palcos donde está su familia. Entrecierra los ojos para hacer contacto, divisa a su círculo íntimo y agita los brazos: “Ya está, ya está”. La frase, entre envíos de besos al aire con sus manos, es para el clan completo.
Por la banca en los momentos malos, por la mesura en los buenos, por mantenerle los pies sobre la tierra, por brindarle un incondicional apoyo a lo largo de toda su carrera. Es para Antonela, su compañera de vida. Pero también para Jorge, su papá, el que más capítulos escribió en esta historia a pesar de no haber figurado en la tabla del libro.
Su mejor amigo, dicho por él mismo.Ya no quedan sueños por cumplir. Atrás quedó la congoja por no conseguir quien solvente los gastos para cubrir las vacunas de sus hormonas de crecimiento, la incertidumbre por el fichaje en las inferiores del Barcelona que se dilató durante varios meses, la división familiar allá por 2001 cuando Celia y los hermanos de Lionel se volvieron a Rosario porque no se adaptaban a España, la lucha por la convocatoria para las juveniles de la selección argentina, la expulsión en el debut con la Mayor ante Hungría, la suplencia en la eliminación contra Alemania en el Mundial 2006, las acusaciones de un público que lo sentía ajeno y lo tildaba de “español”, la persecución de la Hacienda española que sentó a Leo y Jorge en el banquillo, las lágrimas junto a Diego Maradona en Sudáfrica 2010, el pozo más profundo en la Copa América 2011, el dolor de la final de Brasil 2014 y las Copa América de 2015 y 2016, que lo llevaron a renunciar a la Selección, la Copa del Mundo desperdiciada en Rusia 2018, la bronca en la Copa América 2019 y el desgarrador llanto por su alejamiento de Barcelona en 2021. Las penas fueron profundas, mucho más que las alegrías que, e…
El panorama del Club Universidad Nacional se oscurece en pleno arranque de semestre. Tras la confirmación de la grave lesión de Sebastián Córdova, ahora el equipo universitario enfrenta la incertidumbre por Álvaro Angulo, quien salió en camilla durante el duelo frente a Columbus Crew en la Leagues Cup 2026.Aunque aún no existe un parte médico oficial, las imágenes del colombiano abandonando el campo con bolsas de hielo en rodilla y tobillo encendieron las alarmas. La posibilidad de que se trate de una baja prolongada genera dudas en el proyecto de Esteban Solari, justo cuando el club debe enfocarse en el Apertura 2026 y sostener su competitividad.El episodio que encendió las alarmasLa jornada de Angulo fue agridulce: primero héroe con un gol que devolvió confianza, luego protagonista de la escena más preocupante del partido.Gol clave: al minuto 45, definió de primera tras centro de Uriel Antuna para empatar el marcador.Lesión inesperada: al 86’, cayó en el área con gestos de dolor en rodilla y tobillo derechos.Salida en camilla: no pudo continuar y fue retirado con asistencia médica.Estado posterior: apareció con hielo y ayuda de compañeros para caminar.Impacto emocional: rompió en llanto, reflejando la gravedad del momento.En conclusión, Angulo pasó de ser figura a convertirse en la gran incógnita de la noche, dejando a Pumas con un nuevo frente abierto y la afición en vilo.El impacto en el proyecto de SolariLa doble baja de Córdova y Angulo condiciona el semestre de Pumas y pone presión inmediata sobre el técnico argentino.Sebastián Córdova: ruptura de ligamento cruzado anterior, fuera por nueve meses.Álvaro Angulo: pendiente de diagnóstico, pero con riesgo de ausencia prolongada.Plantel debilitado: dos titulares menos en apenas días.Decisiones cuestionadas: Solari apostó por titulares en un torneo donde el club ya estaba eliminado.Reacción de la afición: críticas por arriesgar jugadores clave en un certamen perdido.En síntesis, Solari deberá reestructurar su esquema con urgencia, mientras la afición exige claridad y soluciones inmediatas para no perder el ritmo competitivo.Lo que sigue para PumasEl club deberá reaccionar rápido para sostener su competitividad en Liga MX y evitar que las bajas marquen el rumbo del semestre.Reemplazo inmediato: Cristian “Chicote” Calderón podría ocupar el lateral.Reajuste ofensivo: Solari deberá encontrar variantes en el m…
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