El capítulo número siete de Yo me llamo emitido durante la noche del 29 de julio de 2026 causó ciertos desacuerdos entre los jurados, que evaluaron a varias voces de distintos géneros.Los participantes intentaron convencerlos de que son el doble perfecto de sus artistas favoritos. Sin embargo, pese a los esfuerzos en el vestuario y la entonación, algunos no lograron avanzar en el concurso de talento.En la emisión del jueves los nuevos géneros que se presentaron sorprendieron a los jurados y algunos de los imitadores hasta hicieron erizar a Amparo Grisales.Natalia Lafourcade conmovió con su impresionante talento, por lo que se llevó el apoyo de los jurados y hasta logró erizar a Amparo Grisales.Amanda Miguel hizo aullar al lobo Aurelio con su interpretación, pero César Escola, Elder Dayán y Amparo Grisales consideraron que no se ganó el lugar de la artista original.Ozuna tenía un parecido al original a nivel físico, pero la voz no era parecida, de acuerdo con la opinión de los cuatro jueces.A Rocío Dúrcal no le alcanzó la pinta para pasar a la siguiente ronda y pese a que César Escola y Aurelio Cheveroni le dieron una oportunidad para cantar a capela no los convenció.A Bon Jovi, los jurados le dieron su voto de confianza al artista por su actitud y así le dieron la bienvenida al rock en el concurso de imitación.Karol G sorprendió con su outfit, aunque los nervios la traicionaron y la voz no convenció inicialmente. A pesar de esto, los jurados le permitieron avanzar y su historia de superación inspiró a Amparo Grisales a celebrar a las mujeres que se atreven.Diomedes Díaz no convenció a Elder Dayán como imitador de su padre, por lo que inicialmente le puso estrella roja, al igual que los otros jurados.
Aunque a capela cantó un poco mejor y logró que el artista vallenato le diera su voto y le agradeciera el homenaje, no pudo avanzar en la competencia.Aria Vega llegó cantando muy afinado, aunque Amparo Grisales le hizo la recomendación de que la artista original es más delgada, por lo que tiene un gran reto. El único jurado que no le dio el voto fue César Escola, que le pidió trabajar más en el personaje.Eddie Santiago emocionó a los jueces con su parecido físico, pero el color de la voz, la afinación y la actitud no se vieron por ningún lado. Incluso, el imitador olvidó la letra.Darío Gómez salió a interpretar Nadie es eterno, la canción insignia del fallecido…
Santo Domingo, 29 jul (EFE).- Puerto Rico y Panamá avanzaron este miércoles a las semifinales del torneo femenino de baloncesto de los Juegos Centroamericanos y del Caribe tras doblegar con facilidad a Costa y Rica y Nicaragua, respectivamente.Las puertorriqueñas se impusieron a Costa Rica por 86-46 en un choque a todas luces desigual que mostró la diferencia técnica de ambos quintetos.El equipo antillano, que se clasificó invicto (3-0) en la ronda preliminar del grupo A, ganó el primer parcial 22-6 y dominó a Costa Rica desde el saque inicial, aunque falló en este período los 11 tiros de tres puntos que realizó.Seis jugadoras de Puerto Rico anotaron para doble dígito, siendo las mejores Sofía Muñoz con 15 puntos, Camila de Pool con 14, Jaida Guerra con 13. Arianis Rivera y Desireck Nieves aportaron 11 cada una.Puerto Rico jugará ahora las semifinales, que están en calendario para el viernes. El cruce en esa etapa será ante la anfitriona República Dominicana.Las dominicanas se llevaron la plata en San Salvador 2023 y las puertorriqueñas el bronce.Las panameñas consiguieron su boleto a las semifinales tras doblegar a Nicaragua por 72-41.Panamá le tomó 10 puntos de ventaja a Nicaragua en el medio tiempo, que lo dominó 33-23, con un cerrado primer parcial, 17-16, y el segundo (18-7) fue mucho más holgado para las ganadoras.Aylin Villareal lideró a las istmeñas con 12 puntos y Lya González ligó nueve.
La mejor anotadora por Nicaragua fue Sharon Watson Rivera, con nueve puntos.México ganó invicto 3-0 el grupo B y falta por el último cupo de las semifinales, que saldrá del ganador del choque entre República Dominicana y El Salvador.El torneo femenino de baloncesto, al igual que el masculino, se celebra en la división sub-20 por disposición de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA). La discusión por el futuro de los derechos de televisión del fútbol colombiano sumó un nuevo capítulo. Luego de que el denominado G8, conformado por ocho de los clubes tradicionales del país, hiciera pública su intención de modificar la distribución de los ingresos audiovisuales, ahora apareció un bloque que busca defender una posición completamente distinta.
Se trata del denominado B7, un grupo integrado por Llaneros, Leones, Bogotá FC, Real Santander, Orsomarso, Tigres y Real Cundinamarca, según reveló Caracol Radio. De acuerdo con la información entregada por la cadena radial, este grupo cuenta con el acompañamiento de un abogado español, quien actúa como vocero en las conversaciones relacionadas con el nuevo modelo de reparto económico que deberá definirse antes de la firma del próximo contrato de televisión. No reveló el nombre de ese profesional.División en el fútbol profesional colombiano La aparición del B7 evidencia que el debate dentro de la Dimayor ya no solo enfrenta al G8 con el resto de los clubes, sino que ahora existen diferentes sectores con intereses particulares sobre cómo debe repartirse el dinero que genera el fútbol profesional colombiano.Uno de los principales puntos de desacuerdo del B7 es el sistema que divide a los clubes entre equipos tipo A y tipo B.
Actualmente, varios equipos considerados tradicionales mantienen la categoría tipo A aunque jueguen en el Torneo BetPlay, situación que les permite recibir una porción superior de los ingresos provenientes de los derechos de televisión.Según explicó Caracol Radio, el B7 sostiene que esa clasificación perdió sentido y que la distribución debería hacerse únicamente de acuerdo con la categoría deportiva. Es decir, los clubes que compiten en la Liga BetPlay deberían recibir los recursos correspondientes a la primera división y los que participan en el Torneo BetPlay los de segunda, sin importar su historia o tradición. En ese sentido, consideran que equipos históricos como Deportes Quindío o Cortuluá no deberían conservar beneficios especiales únicamente por pertenecer al grupo de instituciones catalogadas como tipo A si actualmente disputan la segunda división.El reparto económico también divide a los clubesOtro de los argumentos del B7 apunta directamente a la distribución de los recursos.
Summary from source