El Congreso de Bolivia aprobó el viernes un acuerdo de financiamiento y crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un valor de 1.900 millones de dólares (equivalentes a unos 1.650 millones de euros), destinado a respaldar las reformas económicas del Gobierno, estabilizar la deteriorada economía del país y blindar las reservas internacionales.
Tras la aprobación legislativa, el presidente boliviano, Rodrigo Paz, celebró la medida y anunció formalmente la eliminación total de la subvención al diésel. Como parte de esta disposición, el combustible pasará a cotizar con un precio único vinculado directamente al mercado internacional.
La suspensión del subsidio a los combustibles y los recortes al gasto público se implementan como parte de los compromisos vinculados al paquete de financiamiento del FMI. Para amortiguar el impacto de estas medidas, el Ejecutivo dispuso un conjunto complementario de bonos, líneas de crédito y medidas tributarias.
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