París, 1 sep (EFE).- El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, subrayó este martes su voluntad de lograr un acuerdo en la Unión Europea (UE) para dejar de comerciar con las colonias ilegales israelíes en Cisjordania, al tiempo que insistió en que no hay una mayoría suficiente para suspender el acuerdo de asociación.Barrot, que compareció en conferencia de prensa para abordar cuestiones de actualidad, señaló que Francia tiene intención de volver a discutir su propuesta para que la UE ponga fin a los intercambios con esas colonias ilegales, de la que recordó que por ahora no ha conseguido el apoyo suficiente.En cuanto a los reproches que regularmente se hacen a la diplomacia francesa por no declarar abiertamente su posición a favor de una suspensión del acuerdo de asociación entre los Veintisiete e Israel, echó balones fuera e hizo hincapié en que esa cuestión se barajó hace un año como medida para presionar para poner fin a la guerra de Gaza.Recordó que para suspender ese acuerdo de asociación hace falta "una mayoría cualificada" de países de la UE e hizo notar que, aunque para dejar de comerciar con las colonias ilegales en principio no debería ser difícil lograr el apoyo necesario, en realidad "no es tan evidente como parece".En cualquier caso, el jefe de la diplomacia francesa denunció que "la situación en Gaza sigue siendo catastrófica" y dijo que además están "muy preocupados, por no decir consternados y escandalizados por la situación en Cisjordania".En particular, por los actos de violencia de los colonos israelíes contra los palestinos, la inacción de las autoridades israelíes y el progreso de la colonización que a su parecer "amenaza la solución de los dos Estados", pero también la seguridad futura de Israel.El ministro mostró su respaldo al compromiso del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, para la celebración de elecciones legislativas este otoño y presidenciales en 2027."Francia se movilizará, y con ella la UE, para que este escrutinio pueda llevarse a cabo en las mejores condiciones", aseguró.Barrot también lamentó "la negativa del Gobierno de Israel" a cumplir con el acuerdo alcanzado en agosto entre Estados Unidos y Hamás, sobre el desarme de este grupo. Durante 15 años, las muertes por fentanilo en Estados Unidos se mantuvieron en ascenso. Y luego, hacia mediados de 2023, se desplomaron repentinamente.
Para finales de 2024, la cifra había caído más de un tercio. El fenómeno no ocurrió solo en EE.UU; las muertes también se desplomaron en Canadá, lo que es una noticia fantástica. Pero no deja de resultar inquietante que los investigadores no tengan certezas sobre la causa que llevó a este descenso tan repentino y tan marcado.
No hubo ningún gran avance médico ni una iniciativa nacional para crear más centros de rehabilitación. Eso llevó al equipo de Keith Humphries, profesor de la Universidad de Stanford, en California, a investigar las posibles causas y publicar un estudio exponiendo sus hipótesis sobre lo que realmente frenó esas sobredosis mortales y si es probable que la situación se mantenga así. BBCKatty Kay conversó con Keith Humphries sobre la caída de las muertes por fentanilo en EE.UU.
Profesor, usted y sus coautores escribieron un artículo sobre lo que ustedes creen está detrás de esa reducción dramática de las muertes en 2023. Para entender el artículo, debo explicar brevemente de dónde proviene el fentanilo. El fentanilo se elabora a partir de sustancias químicas llamadas precursores, los cuales provienen de China.
Estas sustancias se envían a traficantes en Norteamérica, quienes fabrican la droga con ellas; posteriormente, el producto se consume, principalmente en EE.UU. Ambos países han atravesado crisis de opioides paralelas, que iniciaron en la década de 1990 con la era de los analgésicos en pastillas. Sin embargo, la estructura de su comercio ilegal es diferente.
En el caso de EE.UU., los precursores químicos llegan desde China a México; allí, grupos del crimen organizado los procesan para obtener fentanilo, que transportan por tierra a través de nuestra frontera sur. En cambio, Canadá cuenta con sus propios grupos de fabricación ilícita: los productos químicos llegan directamente al país y allí elaboran su propio fentanilo para los consumidores canadienses. Al observar que todos estos cambios ocurren simultáneamente en ambos países, uno deduce que no pudo tratarse de un factor exclusivo en México —porque solo se vería afectado EE.UU.— ni de algo propio de Canadá, porque habría repercutido únicamente en ese país.
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