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Rafael Escalona en París: el día que con una canción profetizó el futuro de Abelardo de la Espriella, hace 25 años

World 1 source 1 country 🔦 Under-reported 42m ago

Era el 4 de julio de 2001 y Rafael Calixto Escalona Martínez tenía 74 años, un whisky Old Parr en la mano y versos en la garganta. El maestro de Patillal, el hombre que nunca aprendió a tocar un instrumento, pero que convirtió las historias de la vida cotidiana del Caribe colombiano en el patrimonio musical más reconocible del país, había llegado a París para hablar de su música y la tradición que traía detrás, ante los franceses. Esa noche, entre el rumor de una parranda que se alargaba más allá de la conferencia, Escalona le pidió a Leo Salcedo que tomara la guitarra con la melodía de La casa en el aire y le cantó unos versos a un joven abogado de Montería llamado Abelardo de la Espriella.

Lo que dijo entonces, nadie lo olvidó.De la Espriella tenía entonces 23 años y se desempeñaba como gerente de Valdupari Music, la editora musical del cantante Iván Villazón. Había viajado a la capital francesa como parte de una delegación que incluía al propio Villazón, al rey vallenato Saúl Lallemand y a su grupo. Los organizadores del viaje eran Clemente Arturo Quintero Castro, diplomático consular de Colombia en Francia, y el entonces embajador, Juan Camilo Restrepo.

El objetivo oficial era la conferencia musical “Gabriel García Márquez, Escalona y el vallenato”, y el primero de dos conciertos, uno de ellos transmitido en directo vía internet al mundo.Quintero Castro, en un artículo publicado por Panorama Cultural el 13 de mayo de 2025, lo evocó así: “Por pura coincidencia era 4 de julio del año 2001, Día de la Independencia de los Estados Unidos de América, igualmente un día histórico para el folclor vallenato. Por primera vez en la ciudad de París se hacía tanta alusión a la música del Valle de Upar”. El diplomático recordó haber visto el rostro de Escalona irradiar orgullo y alegría en el momento en que Villazón describía con su voz el arco iris que adornaba la ciudad.La conferencia fue el preludio.

Lo que vino después ocurrió en el territorio informal donde Escalona siempre se movió con más soltura: la parranda. Marcos Torres, mánager de la agrupación de Villazón entre 1991 y 2002, fue testigo del momento y tuvo la fortuna —o la intuición— de grabarlo. Fue Torres quien conservó durante más de dos décadas esos versos que el maestro improvisó con la melodía de La casa en el aire, su propia composición, la misma que le dedicó a su esposa Marina Arzuaga y que ya era …

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Read the full story at the source Infobae (Buenos Aires, Argentina) · AR
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