El pasado sábado, Australia marcó un punto de inflexión en su transición energética: la generación solar y eólica cubrió el 80,4% de la demanda eléctrica en la red nacional durante un período sostenido del día, estableciendo un nuevo techo histórico para las energías renovables en el sistema, según informó el periódico británico The Guardian.El hito se produjo en el Mercado de Electricidad Nacional (NEM), la red que abastece a los estados del este, Australia del Sur y el Territorio de la Capital Australiana. Durante 30 minutos alrededor del mediodía, los paneles solares instalados en techos residenciales y comerciales aportaron más de la mitad de toda la electricidad consumida.A ese aporte se sumaron parques solares y eólicos a gran escala, junto con una pequeña fracción de energía hidráulica, que representó el 1% del total. Los combustibles fósiles —carbón y gas— cubrieron el 20% restante.El sol y el viento se alinearon con una demanda inusualmente bajaLas condiciones climáticas del fin de semana fueron determinantes para alcanzar el registro.
Días despejados y con buen viento, combinados con una demanda eléctrica reducida —propia de una estación en que los sistemas de calefacción y refrigeración se usan poco— crearon el escenario ideal para que las renovables tomaran protagonismo. El doctor Dylan McConnell, investigador de sistemas energéticos de la Universidad de Nueva Gales del Sur, describió el momento como una “temporada de récords” para el sector.“Estos récords probablemente no van a durar mucho tiempo; seguramente van a ser superados en las próximas semanas”, declaró McConnell en declaraciones recogidas por The Guardian. El especialista explicó que esta época del año suele coincidir con la entrada en operación de nueva capacidad generadora instalada en los meses previos, lo que eleva la participación renovable en el sistema.La generación excedió la demanda y parte del exceso debió descartarseEl volumen de energía producida durante el pico superó lo que el sistema podía absorber.
Una fracción del excedente fue almacenada mediante centrales de bombeo de agua y baterías, pero una porción considerable tuvo que ser reducida —práctica conocida como curtailment— debido a restricciones de seguridad, limitaciones de red y precios bajos. En ese mismo fin de semana, la generación a carbón en Queensland también registró su nivel histórico más bajo, según McConn… Entre apagones, escasez de combustible y carencia de personal, el Zoológico Nacional de Cuba, hogar de casi un millar de animales, lucha por preservar una de las reservas genéticas más valiosas de la región.En medio de la grave crisis económica y energética que atraviesa la isla de gobierno comunista, el parque ubicado a unos 20 km de La Habana brega por sostener una colección que incluye especies en peligro de extinción, como rinocerontes, tigres, jaguares e hipopótamos."Aquí vienen los técnicos, lo mismo en bicicleta que en una carriola, que en una moto eléctrica, para poderles garantizar la comida y el agua a los animales todos los días", explica a la AFP Yoel Machado, jefe de bienestar animal del zoológico.
RELACIONADAS América Latina Cubanos duermen en azoteas y espacios públicos ante el calor y los apagones Inaugurado en 1984, el parque cuenta con el único grupo reproductor de rinocerontes negros fuera del continente africano, y con una importante población de rinocerontes blancos. Tiene además la mayor manada de cebras de Grant del continente."Aquí tenemos un valor genético elevado y de mucho, mucho valor internacional", afirma Machado.Sin embargo, la crisis ha obligado a limitar los programas de reproducción. "Preferimos tener el número que tenemos en estos momentos y que estén lo mejor posible", lamenta el experto.La razón es simple: cada nueva cría implica más alimentos, medicamentos y personal."No alcanza para todos"En el área de grandes felinos, dos cachorros de tigre de Bengala de unos dos meses, uno de ellos blanco, juguetean bajo la mirada atenta de su madre.En el sector conviven cinco tigres, quince leones, tres jaguares y dos tejones.Estos animales deben ingerir unos siete kilogramos diarios de carne per cápita, con un día de ayuno semanal, pero la disponibilidad de alimentos es cada vez más incierta.
A veces escasea la carne; otras, los cortes de electricidad dificultan su conservación."No hacemos nada con darles bastante comida y que nos dure tres días", explica Ángel Cordero, el veterinario a cargo del sector. Entonces "tenemos que limitarla para que alcance más tiempo", añade, tras limpiar el foso de los felinos y reponer el agua de sus bebederos.Alimentar a los casi 1,000 animales de 84 especies que habitan en régimen de semicautiverio es uno de los mayores desafíos del zoológico, que funciona con recursos asignados por el Estado.Inclu…
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