Cuando Meg Ryan y Russell Crowe llegaron a Ecuador para filmar Proof of Life, el país acababa de sacar a un presidente del poder. Jamil Mahuad había dejado el Palacio de Carondelet el 21 de enero de 2000, después de una jornada marcada por protestas indígenas, una rebelión militar y varias horas de incertidumbre sobre quién gobernaba Ecuador. Gustavo Noboa asumió la Presidencia y recibió un país golpeado por la crisis bancaria, la depreciación del sucre y una dolarización que apenas empezaba a ponerse en marcha.Un mes después de la convulsión comenzó el rodaje.
Hollywood había llegado a uno de los momentos más complicados de la historia reciente ecuatoriana para contar, curiosamente, una historia ambientada en un país sudamericano ficticio sacudido por la violencia y la inestabilidad.La película, dirigida por Taylor Hackford y escrita por Tony Gilroy, estaba protagonizada por Ryan, Crowe y David Morse. La historia ocurre en Tecala, una nación imaginaria donde Peter Bowman, un ingeniero estadounidense interpretado por Morse, es secuestrado por una organización guerrillera.Su esposa Alice, interpretada por Ryan, busca ayuda para liberarlo. Entonces aparece Terry Thorne, el negociador de secuestros encarnado por Crowe.
Entonces, Ecuador debía convertirse en Tecala.La filmación principal comenzó el 21 de febrero de 2000 y se prolongó durante varios meses. Quito y diferentes zonas de los Andes proporcionaron prácticamente todo lo que Hackford necesitaba: arquitectura colonial, montañas, carreteras estrechas, vegetación y paisajes capaces de transmitir aislamiento.Uno de los lugares más reconocibles fue la Plaza de San Francisco, en el Centro Histórico de Quito. También se utilizaron sectores como Guápulo y otras zonas de la capital.La película nunca dice que sus personajes están en Ecuador.
Sin embargo, para cualquier ecuatoriano resulta difícil no reconocerlo. Incluso los sucres, que entonces comenzaban a desaparecer de la vida cotidiana por la adopción del dólar, terminaron apareciendo como parte del dinero utilizado en la ficción. Mientras los ecuatorianos se despedían de su moneda, Hollywood la convertía en utilería.El clima y la altura pusieron a prueba al equipoLo que la producción no podía controlar era la cordillera.
Russell Crowe recordaría después aquella experiencia como particularmente impredecible. En Ecuador, explicó el actor, las condiciones podía… Bajo las calles de Roma, a varios metros del tránsito, las iglesias y las plazas, una red de sitios subterráneos abre una vía para leer la historia oculta de la capital italiana.
Palacios imperiales, complejos de viviendas, templos, cisternas y ruinas de antiguas calles forman un mapa arqueológico que permanece fuera de los recorridos más concurridos de la ciudad. Según informó National Geographic, varios de esos espacios hoy pueden visitarse y ofrecen una perspectiva distinta sobre casi tres mil años de ocupación urbana.La superposición de construcciones, demoliciones y nuevas obras convirtió a Roma en una ciudad levantada sobre sus propios restos. De acuerdo con el reporte de National Geographic, ese proceso dejó estructuras antiguas enterradas a profundidades que en algunos casos superan los 9 metros.
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