El domingo, por el Paseo de la Reforma, las banderas de México y Cuba avanzaron acompasadas por el mismo viento. El contingente recorrió 2.6 kilómetros desde el Hemiciclo a Juárez hasta la antigua embajada de Estados Unidos, en una marcha contra el bloqueo y en defensa de la soberanía cubana. Podía parecer una protesta circunstancial.
Era, en realidad, la reaparición de una memoria política que cruza el golfo desde hace dos siglos.
Summary from source