Kaohsiung (Taiwán), 8 ago (EFE).- La Armada taiwanesa movilizó este sábado barcos portadores de misiles, vehículos lanzamisiles y radares móviles, junto a unidades de fuerzas especiales, para simular el rechazo a un intento de desembarco chino en el sur de la isla, donde se ubica uno de los puertos más importantes de este territorio.El ejercicio, que forma parte de las maniobras militares anuales de Taiwán, conocidas como Han Kuang, se desarrolló en una base naval de la ciudad de Kaohsiung y contó con la presencia del presidente taiwanés, Lai Ching-te, y del ministro de Defensa, Wellington Koo, entre otros altos cargos.La operación comenzó con el zarpe de emergencia de las Kuang Hua VI, unas embarcaciones concebidas para el combate de proximidad que pueden portar hasta cuatro misiles antibuque Hsiung Feng II, lo que las hace idóneas para atacar a los navíos que se aproximen a las costas taiwanesas.Desde el puente de mando de una de estas embarcaciones, Lai dirigió un mensaje por megafonía a los oficiales y marineros de la Armada, en el que recordó que el objetivo de las maniobras Han Kuang es poner a prueba "la capacidad de mando y coordinación, de reacción ante el combate y de defensa del territorio nacional"."Les insto a responder con determinación durante las maniobras y a reforzar la coordinación y la compenetración, pues solo así podrán hacer frente a toda clase de situaciones y salvaguardar, con un poder de combate firme, la soberanía del país y la seguridad del pueblo", manifestó el mandatario.Tras este primer simulacro, unidades de fuerzas especiales a bordo de cuatro lanchas de asalto llevaron a cabo un ejercicio de defensa costera en una playa cercana a la base.Kaohsiung, tercera ciudad más poblada de Taiwán con cerca de tres millones de habitantes, no solo concentra buena parte de las fuerzas navales de la isla, sino que además alberga la terminal de gas natural licuado de Yongan, lo que la convierte en uno de los objetivos prioritarios de Pekín en caso de ataque.Las maniobras Han Kuang, que comenzaron el miércoles y se prolongarán hasta el 14 de agosto, buscan verificar el estado de preparación de las tropas taiwanesas frente a un eventual intento de invasión de China, que reclama la isla como propia y no descarta el uso de la fuerza para hacerse con su control.Durante estos ejercicios, las Fuerzas Armadas recrean una amplia variedad de situacio… El presidente de Taiwán, Lai Ching-te, supervisó este sábado ejercicios de ataque costero como parte de las maniobras militares anuales Han Kuang, que buscan preparar a la isla ante la posibilidad de una invasión del régimen chino. Lai abordó una lancha misilera de ataque rápido en una base naval de Kaohsiung, en el sur del país, y observó el despliegue de drones de ataque de bajo vuelo, utilizados para simular la defensa ante un asalto desde el mar.Los ejercicios Han Kuang comenzaron el miércoles y se extenderán durante diez días, enfocados en fortalecer la preparación de Taiwán para un eventual combate.
China considera a la isla como parte de su territorio y ha reiterado su intención de someterla a su control, incluyendo la opción del uso de la fuerza. El Gobierno de Taiwán rechaza las reivindicaciones de soberanía de Beijing y busca dialogar con el régimen para frenar su ambición imperialista.“El objetivo del ejercicio Han Kuang es utilizar tropas reales, terreno real y equipo real para poner a prueba la coordinación del mando, la capacidad de respuesta en combate y las capacidades de defensa del territorio nacional”, afirmó Lai Ching-te al dirigirse a los marineros participantes.Frente a las “amenazas y desafíos externos”, Taipéi continuará fortaleciendo las capacidades de defensa y brindando el mayor apoyo posible a las fuerzas armadas y la Guardia Costera, aseguró el presidente durante las maniobras, sin mencionar de manera directa a China.Lai instó a los participantes a responder activamente a lo largo del ejercicio y a fortalecer la coordinación y el entendimiento mutuo, con el fin de “responder a todo tipo de situaciones y salvaguardar la soberanía nacional y la seguridad del pueblo con una sólida capacidad de combate”. El mandatario observó el despliegue de pequeños drones de ataque volando a baja altura sobre la playa y el mar como parte de las simulaciones.En las maniobras también intervino uno de los nuevos catamaranes de la clase Anping de la Guardia Costera, dado que este cuerpo será movilizado en apoyo a la Armada en caso de guerra.
Los buques de la clase Anping, basados en los rápidos buques de guerra Tuo Chiang de la armada, cuentan con alta maniobrabilidad y han sido apodados por el ejército taiwanés como “asesino de portaaviones” debido a su equipamiento con misiles antibuque.El jueves, Lai Ching-te presenció la instalación de lanzadores…
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