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The blame (always) lies with women: from "they get pregnant as part of a plan" to "they don't get pregnant to ruin the plan"

World 1 source 1 country 🔦 Under-reported 23m ago

“Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”, arremetió el Presidente Javier Milei, en un discurso en el Consejo de las Américas. El ataque despectivo y culpabilizador busca responsabilizar al movimiento que permitió ampliar los derechos de las mujeres en la Argentina a decidir sobre su cuerpo y su vida de los problemas económicos de Argentina.En épocas de crisis, las mujeres suelen ser un chivo expiatorio: las que muerden la manzana (o la dejan de morder) cuando el paraíso se convierte en infierno. Las que quieren quedarse engendrando o las que salen porque no quieren engendrar.

Hagan lo que hagan, siempre son señaladas por sus conductas.Las que son egoístas y no tienen hijos, las que se embarazan por un plan, las que quieren cobrar una jubilación después de dedicarse a cambiar pañales en vez de abrir un negocio, las que quieren irse de vacaciones en la misma fecha que sus chicos no tienen colegio, las que no pueden ir al trabajo porque pueden perder un embarazo o las que no quieren o pueden embarazarse con una responsabilidad de por vida si tienen una vida en la que no pueden llegar a fin de mes. En su discurso en el Consejo de las Américas, el 20 de agosto, Javier Milei relató que Argentina no llega a una tasa de crecimiento en la población y apuntó: “Esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre también nos está costando caro en términos de crecimiento“.Javier Milei arremetió: “Estamos pagando muy caro la locura de los pañuelitos verdes”. No estaba hablando de su posición ante los derechos sexuales, sino de crecimiento económico.

Pero castigar a las mujeres parece ser un atajo para desviar la atención de la falta de despegue de las empresas y las familias. En momentos en que el país es sacudido por casos de femicidios e intentos fallidos de asesinar a embarazadas, se puso el gatillo en el cuerpo de las mujeres. “La pasión por asesinar niños en el vientre de la madre nos está costando caro en términos de crecimiento y ni les cuento en el sistema previsional”, sentenció el mandatario.Por otro lado, el gobierno firmó, el 14 de agosto, la “Declaración del Consenso de Ginebra”, una alianza internacional de países que condenan el aborto.

El problema es que en Argentina el aborto es legal y no se pueden denostar las normas nacionales mientras están vigentes para ponerse a contramano en el contexto internacional.La baja de la tasa de … Entre 2013 y 2023 los nacimientos en Argentina cayeron alrededor de un 40%: de unos 770.000 a 460.000 por año. La tasa de fecundidad ronda hoy 1,4 hijos por mujer, bien por debajo de los 2,1 necesarios para que una generación reemplace a la anterior.

No es un dato de esta gestión ni de la anterior: la caída se viene acelerando desde 2014, atraviesa gobiernos de distinto signo y buena parte del mundo. Discutir sus causas con seriedad es imprescindible para entender mejor qué se puede hacer.Por eso es necesario entender que no toda baja de nacimientos es igual de preocupante. El hecho de que los embarazos en la adolescencia hayan caído cerca de un 65% en la última década es una buena noticia, no un problema a resolver.

El verdadero desafío aparece cuando alguien que quiere tener un hijo no puede, por plata, por tiempo o por falta de red. Ahí está el problema real: no en que la gente decida distinto, sino en que a veces no tenga la libertad de decidir.Las razones detrás de la caída son muchas. Algunas son signo de progreso: más acceso a anticoncepción, más autonomía de las mujeres, más años de estudio.

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Read the full story at the source Infobae (Buenos Aires, Argentina) · AR
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