El Municipio de La Chorrera en Panamá Oeste prepara una licitación con un precio de referencia de $114.5 millones para concesionar durante 20 años el servicio de aseo. La cifra, sin embargo, no representa un pago municipal al contratista ni el monto que una empresa deberá desembolsar para obtener el contrato.Los $114.5 millones corresponden a los ingresos brutos que el futuro operador podría recibir entre 2027 y 2047 mediante las tarifas cobradas a viviendas, comercios y otros usuarios. Para efectuar el cálculo, el municipio utilizó una recaudación mensual estimada de $477 mil durante los 240 meses de vigencia.Con esos recursos, el concesionario deberá financiar el personal, la flota, el combustible, el mantenimiento y la disposición final de los desperdicios.
También asumirá los costos administrativos, tecnológicos y ambientales de la operación. Por tanto, la cifra de referencia tampoco equivale a la ganancia que obtendrá la empresa adjudicataria.El operador no conservará íntegramente todo lo recaudado, pues deberá entregar al municipio entre el 2.5% y el 3% de los cobros mensuales. Cada participante propondrá un porcentaje dentro de ese rango y la oferta económica formará parte de la evaluación para adjudicar la concesión por mejor valor.La licitación busca sustituir el contrato que el municipio mantiene con Veolia Panamá, compañía que anteriormente operaba como EMAS Panamá.
La concesión comenzó en 2007 y terminará el 17 de mayo de 2027, después de dos décadas, por lo que la selección anticipada pretende evitar interrupciones durante el cambio de operador.El modelo enfrenta una dificultad heredada: los usuarios de la concesionaria vigente mantienen más de $38 millones en facturas pendientes por el servicio de aseo, según reportes periodísticos. No es una deuda del municipio con Veolia, sino una cartera acumulada entre clientes residenciales y comerciales que no pagaron sus recibos.Una tarifa emitida no significa necesariamente que el dinero haya sido recibido. Por ello, el nuevo operador deberá actualizar el catastro, clasificar las cuentas atrasadas y establecer acuerdos de pago.
Cuando un usuario ignore las gestiones durante al menos 90 días, podrá solicitar al municipio la activación del procedimiento de cobro coactivo.La contratación abarcará los 18 corregimientos que integran el distrito de La Chorrera, con una población base de 258.221 habitantes. Owlcat Games publicó a finales de agosto de 2026 un nuevo video de The Expanse: Osiris Reborn, centrado en una misión de infiltración de mitad de campaña que transcurre en Ganímedes. El plan fracasa, la tripulación queda rodeada por mercenarios y debe abrirse paso mientras escapa de un mutante difícil de matar.
El RPG de acción y ciencia ficción tiene previsto su lanzamiento para el segundo trimestre de 2027, aunque todavía no cuenta con una fecha exacta.Una infiltración que sale malLa demostración recorre parte de Bug in the Anthill, una misión protagonizada por la capitana marciana y su hermana Jay. Ambas ingresan disfrazadas en una base enemiga secreta con la intención de evitar un enfrentamiento directo, pero la operación cambia rápidamente cuando son descubiertas y pierden el control de la situación.Las fuentes ofrecen descripciones diferentes sobre la identidad utilizada durante la infiltración. Una señala que la tripulación se hace pasar por integrantes de la rama Osiris, mientras que la presentación de la misión indica que las hermanas llevan disfraces de miembros de Protogen.
En ambos casos, el objetivo inicial es atravesar la instalación sin alertar a los mercenarios que la custodian.Durante los primeros minutos, el engaño funciona y las protagonistas consiguen avanzar. La situación se rompe poco después y obliga al grupo a improvisar una salida. A partir de ese momento, el sigilo deja lugar a un tiroteo dentro de la base, con enemigos distribuidos entre pasillos, coberturas y áreas que pueden sufrir daños durante el combate.Owlcat Games advierte que el video contiene spoilers de la misión.
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