El dengue continúa avanzando en el Perú y los indicadores epidemiológicos muestran un escenario que genera preocupación. Hasta la semana epidemiológica (SE) 33, correspondiente al periodo con información al 22 de agosto, el país acumula 46.669 casos y 57 fallecidos por esta enfermedad, de acuerdo con la actualización del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC-Minsa).La cifra de defunciones ya superó las 49 muertes registradas durante todo 2025, pese a que todavía faltan más de cuatro meses para concluir el año. La curva acumulada de fallecimientos muestra, además, un ascenso marcado durante las últimas semanas de 2026, hasta ubicarse por encima de la tendencia registrada el año pasado.En cuanto a los contagios, los 46.669 casos acumulados representan un incremento de 53% respecto de los 30.587 registrados en el mismo periodo de 2025.
Asimismo, las defunciones presentan una variación de 16% frente a las 49 acumuladas durante el mismo periodo del año pasado, según el reporte del CDC-Minsa.En entrevista con Infobae Perú, César Munayco, epidemiólogo y director del CDC del Minsa, señaló que el incremento de casos aún no alcanza los niveles registrados en 2023 y 2024. Sin embargo, advirtió que el escenario podría complicarse en 2027 por el fenómeno El Niño: “Podría empeorar la situación el siguiente año cuando empiecen las lluvias”, sostuvo.Piura concentra la mayor cantidad de casos de dengueLa distribución territorial evidencia que la transmisión se mantiene especialmente activa en el norte del país. Piura encabeza el registro nacional con 8.958 casos acumulados, de acuerdo con el reporte epidemiológico hasta la SE 33.Le siguen San Martín, La Libertad y Lima, además de Lambayeque y Ucayali, regiones que también concentran una importante cantidad de casos.“En algunas zonas del país, precisamente en la costa norte, hay epidemias de dengue.
Hay incrementos importantes en Lambayeque, La Libertad, Piura”, explicó Munayco.El especialista agregó que Ucayali mantiene la transmisión y que en Lima, aunque se registró un incremento inicial que posteriormente descendió, todavía se presentan casos debido a que las temperaturas continúan elevadas.Altas temperaturas favorecen la transmisiónPara el director del CDC Minsa, el comportamiento del dengue está relacionado con las condiciones climáticas que atraviesa el país. Durante los primeros años de vida, el desarrollo infantil atraviesa una etapa de avances acelerados en áreas como el lenguaje, la atención y la autorregulación emocional. En este periodo, las capacidades socioemocionales también experimentan un notable crecimiento, por lo que surgen diversas interrogantes sobre el impacto de la tecnología en la vida cotidiana de los niños y niñas, de acuerdo con la Dra.
Mónica Ancira Moreno, encargada del Observatorio Materno Infantil de la Universidad Iberoamericana.El debate actual no gira únicamente en torno a si el uso del teléfono móvil resulta positivo o negativo para los pequeños. Más bien, plantea que la reflexión debe considerar factores como la edad de inicio, la duración del uso, el tipo de contenidos y las actividades que se ven desplazadas por el tiempo frente a pantallas. La interacción directa con el entorno y con otras personas sigue siendo fundamental para el aprendizaje durante la infancia temprana.La investigadora destacó que ninguna pantalla puede suplir la riqueza de las respuestas humanas, las expresiones faciales, los sonidos y las interacciones reales que se producen durante el juego y la convivencia familiar.
Estas experiencias resultan insustituibles para el desarrollo integral de los infantes.Interacción humana y adquisición del lenguajeUno de los principales riesgos identificados por la especialista es la disminución de las conversaciones y el intercambio comunicativo entre menores y sus cuidadores. Para que los niños desarrollen habilidades lingüísticas, no basta con escuchar palabras, requieren interacción directa y respuestas constantes. Cuando el tiempo frente a una pantalla reemplaza estos momentos, se pierden oportunidades valiosas para fomentar el habla y la comprensión.La experiencia del juego, la exploración y el establecimiento de relaciones sociales también se ven afectadas, ya que durante la infancia temprana, el aprendizaje ocurre principalmente al observar, experimentar y recibir retroalimentación de los adultos que rodean al menor.
Limitar estos entornos puede influir negativamente en el desarrollo de competencias clave.Asimismo, el proceso de aprender a hablar depende de la calidad y cantidad de intercambios con personas reales. Las aplicaciones y videos no pueden reemplazar la reciprocidad y el diálogo necesario para que los menores adquieran confianza en su comunicación.La influ…
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