El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó en su cuenta oficial de X que las autoridades incautaron 885 kilos de cocaína en Cartagena con destino a España.El mandatario colombiano indicó que la Policía Antinarcóticos llevó a cabo el operativo en el puerto de Cartagena. Según el jefe de Estado, el clorhidrato de cocaína estaba oculto en bloques de piedra travertino.Abelardo de la Espriella detalló que la droga provenía de Callao, Perú, y tenía como destino Valencia, España.“En el puerto de Cartagena, nuestra Policía Antinarcóticos incautó 885 kilos de clorhidrato de cocaína ocultos en un bloque de piedra travertino. La droga llegó desde el Callao, Perú, y tenía como destino Valencia, España”, expresó.El presidente Abelardo de la Espriella aseguró que la inspección del contenedor evitó que alrededor de 2,2 millones de dosis llegaran al mercado internacional y afirmó que su administración continuará golpeando las rutas y las finanzas del narcotráfico.“La inspección del contenedor impidió que más de 2,2 millones de dosis llegaran al mercado internacional.
Seguimos golpeando las rutas y las finanzas del narcotráfico”, señaló.En otra publicación, el presidente Abelardo de la Espriella señaló que en Rosas, Cauca, una integrante de la estructura Carlos Patiño, una disidencia de las Farc, se sometió a la justicia. El mandatario afirmó que la mujer era suplente de la dirección del frente y estaba a cargo de la comisión de sanidad.“En Rosas, Cauca, se sometió a la justicia una integrante de la estructura narcoterrorista Carlos Patiño, de las disidencias de las FARC al mando de alias Iván Mordisco. Era suplente de la dirección del frente y encargada de su comisión de sanidad.
Entregó un fusil, una pistola, un carro, 27 proveedores y 902 cartuchos (sic)”, indicó.De acuerdo con la publicación, la integrante entregó un fusil, una pistola, un vehículo, 27 proveedores y 902 cartuchos. También señaló que participó en ataques contra tropas en La Leona y Pepinal, una acción contra las Fuerzas Especiales y la denominada “Retoma a El Plateado”.“Participó en ataques contra nuestras tropas en La Leona y Pepinal, en una acción terrorista contra las Fuerzas Especiales y en la llamada «Retoma a El Plateado». Ahora deberá responder ante la justicia", afirmó.El presidente De la Espriella sostuvo que la mujer deberá responder ante la justicia y atribuyó su entrega a la…
Pese a la controversia de la que ha sido blanco el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, al que se le vio patrullando con un arma de fuego en Santa Marta, el jefe de Estado recibió, si se quiere, un inesperado apoyo: el de Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente Álvaro Uribe Vélez, que en sus redes sociales dijo estar “encantado” con la forma en que el mandatario está en el territorio.Aunque las imágenes, divulgadas por la propia oficina de prensa del jefe de Estado, dieron pie a una intensa discusión en las redes sociales, voces como las del joven empresario estarían de acuerdo con esta estrategia. El hecho en cuestión ocurrió en la noche del 22 de septiembre, durante una operación de seguridad frente a las acciones de intimidación de un grupo armado ilegal.Así, al referirse a las imágenes del mandatario, el hijo del exmandatario expresó su opinión. “Lo de las bolsas no me gusta, por respeto a los familiares.
Pero ver al presidente Abelardo de la Espriella patrullando sí me encanta. A ver si Colombia se libra del hampa, finalmente”, afirmó Uribe Moreno, que en la campaña tuvo profundas diferencias con el hoy jefe de Estado, pero hoy lo respalda. En respuesta, María Antonia Pardo, exgerente de Asuntos Internacionales y Gobierno de ProColombia durante la era de Gustavo Petro, cuestionó el significado de la presencia presidencial en las calles.
Y es que mientras Uribe Moreno defendió el recorrido como una señal contra la delincuencia, Pardo, exesposa del senador Agmeth Escaf, lo describió como una puesta en escena.La pistola al cinto acrecentó las críticas contra Abelardo de la Espriella: “En mi tierra se conoce como pantallar”De la Espriella recorrió sectores como el barrio Cristo Rey con chaleco antibalas y acompañado por altos mandos de la Policía Nacional y las Fuerzas Militares. Aunque fue por las imágenes oficiales y las publicaciones en redes sociales que se conoció que el presidente tenía una pistola al cinto, lo que desató la controversia sobre la necesidad de que el primer mandatario deba estar armado. Ante esta escena, Pardo, que también fue cónsul en Santiago de Chile en la etapa final del Gobierno anterior, no dudó en responderle a Uribe Moreno.
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