Madrid, 10 sep (EFE).- Leonardo Marcos, exdirector de la Guardia Civil, ha declarado este jueves como investigado en el caso Leire y ha negado ante el juez haber presionado a la Unidad Central Operativa (UCO) por la investigación sobre el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, como le achacó un mando. El juez Santiago Pedraz, que investiga supuestas maniobras de la exmilitante socialista Leire Díez para boicotear causas judiciales y desacreditar a la UCO, responsable de varias investigaciones que afectan al PSOE, imputó a Leonardo Marcos a petición de la acusación popular unificada, que ejerce el PP, como ya había hecho con la actual directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y su número dos.A Leonardo Marcos apuntó el exjefe de la UCO Rafael Yuste, que como testigo sostuvo que el 12 de julio de 2024, en una reunión, el entonces director de la Guardia Civil calificó de "totalmente prospectivo y malintencionado" el informe sobre David Sánchez y criticó que la unidad pidiera analizar correos electrónicos.Según el relato que hizo Yuste en su declaración ante los investigadores, en dicho encuentro Marcos afirmó también que la credibilidad de la UCO y del instituto armado estaba por los suelos e instó a que el siguiente viernes el informe a efectuar estuviera "analizado" y "sin nada".También se refirió a este ex alto cargo el jefe de la policía judicial, Alfonso Alberto López Malo, quien dijo a los investigadores que en reunión éste mostró su enfado por el informe de la UCO y por no haber tenido conocimiento previo a su entrega.Leonardo Marcos ha negado estas acusaciones en su declaración, en la que ha respondido a la fiscal y a su defensa, según han indicado a EFE fuentes jurídicas. Según su versión, no presionó ni interfirió en el trabajo de la UCO, ni calificó de prospectivo o malintencionado el informe, sino que únicamente se reunió con los mandos para aclarar filtraciones en prensa.Para ello, primero llamó al mando de la UCO al considerar que se había filtrado el registro a la Diputación de Badajoz, por la retransmisión en directo de una televisión autonómica, y después se reunió con los mandos para aclarar lo que consideraba una "cultura de la filtración".
Marcos sí ha admitido que pidió a la UCO que acabaran con rapidez el siguiente informe, y ha explicado que consideraba "atípico y llamativo" que una investigación sobre Badajo… Zamora, 10 sep (EFE).- La Guardia Civil ha investigado a tres personas como supuestos autores del incendio forestal declarado el 29 de julio en Fermoselle (Zamora), que obligó a evacuar 14 localidades y confinar otras dos y quemó más de 10.000 hectáreas de monte bajo y arbolado.Los investigados son tres hombres que, según la Guardia Civil, se encontraban de excursión a la hora y en el lugar en el que se inició el incendio, que tuvo un origen negligente o intencionado, y abandonaron la zona de manera apresurada, ha informado el instituto armado.La investigación realizada por el Seprona de la Guardia Civil, en colaboración con técnicos de la Junta de Castilla y León, permitió descartar que el fuego se hubiera originado por causas naturales, como los rayos, por un fallo en líneas eléctricas o por labores agrícolas.Encontraron, sin embargo, evidencias físicas que determinaron que el fuego se produjo por la aplicación directa de llama de forma intencionada o negligente, sobre el combustible fino seco junto a un camino, y pudieron situar en el lugar a los tres investigados, españoles pero no residentes en la provincia de Zamora.El incendio forestal se declaró minutos antes de la una de la tarde del 29 de julio en Fermoselle, en el Parque Natural de los Arribes del Duero, y en concreto en el paraje conocido como 'La Cicutina', junto a la senda de gran recorrido GR- 14, una zona de orografía muy escarpada y con densa masa vegetal.La zona se encuentra amparada bajo la figura de protección de la Red Natura 2000 (Parque Natural de los Arribes del Duero, ZEC y ZEPA), ha recordado la Guardia Civil.Dada la gravedad del incendio, se declaró el índice de gravedad potencial (IGR) 2, fue necesario evacuar 14 localidades, y confinar otras 2, y en total las llamas calcinaron más de 10.000 hectáreas de monte bajo y arbolado. También se registraron cuantiosos daños materiales y económicos.La Guardia Civil ha recordado que en el momento en que se originó el incendio estaba en vigor la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales decretada por la Junta de Castilla y León.
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