La exposición a la erupción del volcán 'Tajogaite', en la isla de La Palma, está asociada con hasta tres veces más probabilidades de presentar tos y con el doble de alteraciones compatibles con un patrón obstructivo pulmonar en la población más expuesta, especialmente entre pacientes asmáticos.Así lo recoge el proyecto de investigación 'Análisis de la exposición y de los efectos sobre la salud respiratoria relacionados con la erupción volcánica de Cumbre Vieja en la isla de La Palma', conocido como 'Proyecto Ashes', un trabajo impulsado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y desarrollado en colaboración con el Servicio Canario de la Salud (SCS), el Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (IISC) y la Fundación Canaria Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias (FIISC).En el acto de presentación, celebrado coincidiendo con el quinto aniversario de la erupción, participaron el gerente de los Servicios Sanitarios de La Palma, Francisco Ferraz, el presidente de la SEPAR, David de la Rosa, y cuatro de los investigadores de este estudio, Ciro Casanova, Alberto Ruano, Valle Velasco y David Díaz-Pérez.Así, los profesionales del realizaron seguimiento clínico a más de 1.000 personas residentes en La Palma que, de manera voluntaria, participaron en este estudio de investigación biomédica que se ha desarrollado durante los últimos cinco años.Este es el mayor estudio realizado en España sobre el efecto de una erupción volcánica en la salud respiratoria e incluye una comparación de la evolución de la población expuesta y no expuesta dentro de la isla, con grupos específicos de población adulta, pediátrica de entre seis y dieciocho años, personas con enfermedades respiratorias previas y personas altamente expuestas con acceso permitido a la zona de exclusión del volcán.El objetivo del estudio pasa por valorar el efecto a corto, medio y largo plazo que la exposición a los gases y cenizas procedentes de la erupción volcánica pueden tener en la salud respiratoria de la población general, de la de aquella altamente expuesta, y de la población adulta y pediátrica residente en la zona más afectada con enfermedades respiratorias previamente diagnosticadas.Concretamente, en un análisis de 474 personas participantes, se observa un aumento relevante en los síntomas durante la erupción, con persistencia posterior y un patrón dosis-respuest… Santa Cruz de La Palma, 22 sep (EFE).- El proyecto ASHES de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha detectado una mayor frecuencia y persistencia de síntomas respiratorios y alteraciones en la función pulmonar entre personas expuestas a la erupción del volcán de La Palma, Tajogaite, tanto adultas como menores.Los resultados se han presentado este martes en el Hospital Universitario de La Palma, coincidiendo con el quinto aniversario del inicio de la erupción de Cumbre Vieja, en una investigación realizada en colaboración con el Servicio Canario de la Salud (SCS) y la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Canarias.El proyecto ASHES ha incluido a más de 1.000 personas e incorpora pruebas respiratorias completas y muestras biológicas para analizar el impacto de la erupción en la salud respiratoria de la población palmera.El investigador principal del proyecto ASHES, Alberto Ruano, ha resumido los resultados en tres grandes grupos: una mayor presencia de sintomatología respiratoria, una mayor afectación respiratoria en la población pediátrica y un mayor consumo de recursos sanitarios.En concreto, ha señalado que se ha observado “una mayor presencia de sintomatología respiratoria, en algún caso persistente”, aunque ha precisado que no se trata de síntomas “de manera muy frecuente”, sino de una mayor frecuencia entre la población expuesta frente a la no expuesta.El neumólogo e investigador de ASHES del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, Ciro Casanova, ha explicado que en la población adulta expuesta a la erupción se observó un aumento de los síntomas respiratorios y una relación directa con el grado de exposición al volcán.Así, cuanto mayor era el grado de exposición, mayor era también la presencia de síntomas como tos, presión en el pecho y dificultad para respirar. Estos síntomas aparecieron durante la erupción y, aunque habían disminuido, continuaban presentes aproximadamente un año después, durante la fase post-eruptiva, ha detallado Casanova.El estudio permitió además medir de forma objetiva la afectación de la función pulmonar mediante pruebas funcionales completas.
Según Casanova, se observó una mayor afectación obstructiva de las vías aéreas, también relacionada con el grado de exposición.En población pediátrica, la neumóloga pediátrica del Hospital Universitario de Canarias y responsable del análisis…
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