La tormenta del noreste que ha permanecido frente a la costa este de Estados Unidos esta semana, provocando fuertes ráfagas de viento de más de 40 mph desde los Outer Banks de Carolina del Norte hasta la costa de Massachusetts, una grave erosión de las playas y episodios repetidos de inundaciones costeras de leves a moderadas, adquirió suficientes características tropicales para ser clasificada como la tormenta subtropical Josephine, la décima tormenta con nombre de la temporada de huracanes del Atlántico de 2026, para la tarde del miércoles.Josephine, un sistema híbrido que presenta características tanto de una tormenta invernal impulsada por los fuertes vientos de la corriente en chorro debido a las diferencias de temperatura en la atmósfera como de un sistema tropical alimentado por aguas cálidas, también será de corta duración, ya que se aleja rápidamente de Estados Unidos y se transformará en una poderosa tormenta extratropical para el viernes.La tormenta subtropical ya registra vientos de 65 mph, pero se espera que se convierta en extratropical sobre aguas más frías más tarde hoy o esta noche, antes de que sus vientos alcancen la fuerza de un huracán (74 mph o más). Por lo tanto, aunque se espera que Josephine se transforme en una tormenta extratropical con fuerza de huracán, no será clasificada como huracán, ya que perderá sus características tropicales durante el proceso y su intensificación se deberá a procesos no tropicales.No obstante, Josephine se sumará al número de tormentas con nombre de la temporada, pero hará poco para impulsar la temporada de huracanes del Atlántico de 2026, que ha tenido poca actividad.Esta temporada sigue siendo la única en los registros modernos y confiables de huracanes (desde 1950) con menos de dos huracanes y, al momento de redactar este informe, es la tercera temporada de huracanes menos activa, solo por detrás de 1994 y 1983, en al menos 75 años.Sin actividad significativa en otras áreasEl Centro Nacional de Huracanes (NHC) está monitoreando una perturbación ubicada en medio del Atlántico subtropical central, en mar abierto, con bajas probabilidades de desarrollo.Aunque el conjunto de modelos europeos ofrece un apoyo mínimo para el desarrollo durante los próximos uno o dos días, DeepMind no contempla ningún desarrollo.Aparte de esto, los modelos de pronóstico a largo plazo no muestran actividad y parece probable qu… La Primera Sala del Tribunal Registral estableció que la copia certificada de un convenio de liquidación basta para inscribir a un nuevo liquidador en un procedimiento concursal.
La decisión, contenida en la Resolución N° 4778-2026-SUNARP-TR, evita exigir el acta de la junta de acreedores como documento adicional.El criterio fue recogido en el Radar Concursal de Almerco Abogados, correspondiente a la primera quincena de octubre. La resolución revocó una observación registral y precisó la aplicación del numeral 78.2 de la Ley General del Sistema Concursal.Cuando una empresa no puede pagar, los acreedores deciden qué hacer con sus bienesUn procedimiento concursal es un proceso que se activa cuando una empresa atraviesa problemas para cumplir con sus deudas. En esa etapa, los acreedores —como bancos, proveedores, trabajadores o entidades públicas— se reúnen para decidir si la compañía puede reestructurarse o si corresponde vender sus bienes para pagar las obligaciones pendientes.Si optan por la liquidación, nombran a un liquidador.
Esta persona o entidad se encarga de administrar el patrimonio de la empresa, vender activos y distribuir recursos obtenidos entre los acreedores, de acuerdo con el orden que fija la ley.La inscripción habilita al liquidador para operar sobre los activosLa inscripción del liquidador permite que este pueda gestionar cuentas bancarias, hacer trámites ante entidades públicas y administrar o disponer de los bienes de la empresa en liquidación. Estas facultades resultan necesarias para convertir los activos en recursos destinados al pago de las obligaciones reconocidas en el procedimiento.Con el nuevo criterio, ya no será necesario presentar también el acta de la junta que nombró al liquidador si se cuenta con la copia certificada del convenio de liquidación. “La copia certificada del convenio de liquidación es suficiente”, sostiene el reporte sobre el alcance de la decisión.Menos exigencias pueden evitar costos durante la liquidaciónLas observaciones registrales pueden retrasar por meses la inscripción y, con ello, el inicio efectivo de las funciones del liquidador.
Durante ese periodo, los activos de la compañía pueden generar gastos de conservación, mantenimiento o administración, mientras se posterga su venta o disposición.El informe señala que una menor carga documental puede ayudar a reducir demoras y costos del proceso concursal. Un aplauso para eso, ¡vamos!”, celebró el cura Juan Andrés Verde, popularmente conocido como Gordo, cuando escuchó el último resultado médico del papa León XIV, informado este miércoles. La Iglesia Católica de Uruguay seguía con atención todas las novedades de la salud del pontífice, a falta de 15 días para que pise tierra uruguaya e inicie así una gira que se extenderá por Argentina y Perú.
Fue a través de una videollamada que el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, informó lo que el médico personal del pontífice, Luigi Carbone, y el jefe del equipo quirúrgico, Stefano Margaritora, habían anunciado en Roma: que las pruebas confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón y que la enfermedad se encontraba “localizada”.Antes de decir el resultado de la prueba, Sturla le dijo a los sacerdotes que lo escuchaban del otro lado de la computadora que tenía “una buena noticia”. “Confirman que han recibido los resultados de la biopsia al material que le extrajeron al santo padre y que, si bien es un adenocarcinoma, no necesita terapia posterior”, expresó. La semana pasada, luego de que se confirmara el tumor maligno de León XIV, Sturla dijo que creía posible que los médicos no lo dejaran venir, una visión que cambió tras los comentarios del cirujano del domingo y que este miércoles confirmó.
De hecho, había especulado con que, si se tuviera que reprogramar la visita, tendría que ser para después del verano.Según la agenda oficial, el papa estará tres días en Uruguay, un plazo en el que concentrará actividades que lo dejarán extenuado. Llegará el 6 de noviembre y ese mismo día tendrá un acto cívico en la Plaza Independencia, recibirá las llaves de Montevideo y tendrá una celebración en la catedral capitalina. Al otro día viaja a Paysandú, en el norte del país, y por la tarde recorrerá el barrio periférico Casavalle, irá a la Universidad Católica del Uruguay y cerrará con una celebración en el Estadio Centenario.
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