Una nueva ofensiva digital está poniendo en alerta a gobiernos y compañías de Latinoamérica. El malware SharkLoader es la herramienta con la que ciberdelincuentes están atacando mediante diferentes métodos, incluyendo archivos PDF, disfrazándose de programas de Google y aprovechando vulnerabilidades de servidores de Microsoft.Esta operación, encontrada por Kaspersky, ha logrado infiltrar de manera sigilosa a entidades gubernamentales, empresas de desarrollo de software y organismos diplomáticos de la región, demostrando un alto nivel de avance que desafía los mecanismos de defensa tradicionales.Cómo es el ataque que afecta a gobiernos y empresas en LatinoaméricaEl núcleo de la campaña StrikeShark es un malware hasta ahora no documentado públicamente, bautizado como SharkLoader. Este software malicioso ha sido diseñado para evadir sistemas de detección y mantener el acceso persistente en los equipos comprometidos.Entre sus técnicas destaca el uso del método DLL side-loading, que permite aprovechar aplicaciones legítimas de Windows para cargar módulos maliciosos cifrados sin despertar sospechas en los sistemas de seguridad.La infección inicial puede presentarse de diversas formas.
Los atacantes explotan vulnerabilidades presentes en aplicaciones expuestas a Internet, como los servidores Microsoft Exchange, Microsoft SharePoint y Openfire. Cuando estas brechas están presentes, los cibercriminales logran ingresar en los sistemas sin ser detectados. En otros casos, se han distribuido programas maliciosos (droppers) disfrazados de instaladores de software legítimo, como Google Update o Cisco AnyConnect, engañando a los usuarios para que instalen el malware por error.Algunas muestras de la campaña incluso recurren a documentos PDF como señuelo.
Estos archivos buscan inducir a las víctimas a ejecutar el malware bajo la apariencia de archivos inofensivos, un enfoque que aprovecha la confianza en documentos aparentemente rutinarios.Cuando SharkLoader logra entrar, sus módulos cifrados se descifran y ejecutan componentes adicionales diseñados para eludir aún más los sistemas de defensa. Mediante la instalación de API hooks, el malware modifica el funcionamiento de determinadas funciones del sistema operativo, lo que le permite evitar los mecanismos de detección habituales.La fase final del ataque despliega Cobalt Strike Beacon, una herramienta legítima de pruebas de p…
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