En las extensas praderas de Mongolia Interior, los agricultores cosechan papas regordetas junto a nuevos vecinos: enormes bloques rectangulares que alimentarán las plataformas de inteligencia artificial de China. Ulanqab, con sus estepas y volcanes, es una insólita frontera digital. Durante años, ha sido la capital oficial de la papa en China.
Sin embargo, ahora sus campos también se han convertido en zonas de construcción de numerosos centros de datos, mientras que Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, se reunieron hace solo unos días para debatir, entre otros temas, la seguridad de la inteligencia artificial. Cientos de trabajadores con cascos amarillos transportan maquinaria pesada por las obras, mientras saltan chispas de soldadura de los andamios metálicos. Por encima de ellos, enormes grúas se mueven con precisión para construir tejados, mientras que otros obreros se mantienen en equilibrio sobre escaleras para enlucir la mampostería.
“Esto es la velocidad de China”, bromea un trabajador. “Un maníaco de la infraestructura”, así describe a su país, riendo mientras se aleja. “Habrá muchas más fases después”, explica un ingeniero eléctrico.
La IA se sitúa en el centro de la rivalidad entre China y Estados Unidos, y la clave reside en la capacidad de los centros de procesamiento de datos del país. Para el Partido Comunista Chino, estos edificios son fundamentales para la seguridad económica y nacional del país. Una vez terminados, contribuirán a impulsar su misión de integrar la IA en el 90 % de las industrias y la sociedad para 2030.
Chip Somodevilla/Getty ImagesDurante su reciente encuentro en Washington, se esperaba que Trump y Xi hablaran de la IA, pero no se informó de acuerdos. Una cantera de talentos China no solo está construyendo infraestructuras, sino que también está creando una cantera de talento: jóvenes ingenieros e investigadores que ahora ven a su país como un lugar de oportunidades, en parte porque las tensiones con EE.UU. y las restricciones a la inmigración impuestas por Trump han empañado su sueño americano.
“Cada vez menos estudiantes e investigadores se dirigen a EE.UU., y más regresan de EE.UU. Eso es muy evidente”, afirma Jack Zhang, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China. Él mismo fue reclutado por un programa de alto nivel tras estudiar en Yale, en EE.UU., y…
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