La cineasta brasileña-estadounidense Beth de Araújo ha llevado al Festival de San Sebastián, donde participa en la sección Perlak, 'Josephine', una película que parte de una experiencia que vivió durante su infancia cuando a los ocho años, ella interrumpió una agresión sexual."Está basada en un acontecimiento en el que mi padre y yo interrumpimos una agresión sexual cuando tenía ocho años. Sería irracional esperar que las mujeres no tuvieran miedo de los hombres en casos así", ha explicado la cineasta en una entrevista con Europa Press.A partir de aquel episodio, Araújo construye una historia de ficción en torno a una niña que presencia una violación y se convierte en la única testigo de los hechos. La directora ha explicado que, aunque la película parte de aquella experiencia, el resto de la historia está "bastante ficcionada"."Escribir es muy terapéutico para mí y una estupenda forma de procesar las cosas, pero rodar una película es simplemente estresante.
No hay ninguna sanación en el rodaje", ha señalado.Uno de los objetivos de 'Josephine' es mostrar cómo una niña comienza a comprender la violencia sexual desde el desconocimiento y va descubriendo progresivamente su presencia en la sociedad. "Quería que empezáramos a pensar en cómo alguien empieza a entender y procesar la idea de la violencia sexual sin saber nada sobre ella, hasta aprender cada vez más", ha explicado Araújo, que también aborda en el filme el miedo que los propios adultos pueden transmitir a los menores.En la película, Araújo muestra cómo los padres dudan de cuál es la mejor manera de abordar el problema con su hija. Una situación que, tal y como defiende, nace de la voluntad de protección.
"Creo que para el padre y la madre siempre viene de un lugar de amor y de intentar protegerla y hacerla sentir segura", ha indicado, aunque ambos personajes tengan formas diferentes de entender cómo conseguirlo.Preguntada por el rechazo que la protagonista desarrolla hacia algunos hombres después de la agresión que presencia, Araújo ha rechazado que deba trasladarse a las mujeres la responsabilidad de superar ese temor. "¿Por qué estamos poniendo eso en la mujer? ¿Por qué no lo ponemos en los hombres?", se ha preguntado.
"Si un perro te muerde, por supuesto que vas a tener miedo a los perros", ha afirmado.Además, ha explicado que conoce de primera mano la "hipervigilancia" qu… San Sebastián (España), 25 sep (EFE).- La película 'Josephine', que la cineasta estadounidensebrasileña Beth de Araújo presentó este viernes en el Festival de San Sebastián fuera de concurso, empieza con una dura escena de la violación que presencia una niña, que es una representación realista de lo que la directora vio cuando tenía ocho años."Quise mostrar la violencia sexual tal como es para que el público sepa qué ha visto la niña y entienda por qué entra en una espiral de miedo", aclaró hoy la realizadora en una entrevista con EFE.Tras estas explícitas imágenes, la película se centra en el entorno familiar que se desestabiliza cuando la niña empieza a mostrar comportamientos violentos y paranoia."Está muy poco estudiado cómo hay que actuar en estos casos. Los padres no tienen un manual para ayudar a su hija", aseguró la realizadora, que recuerda que cuando sufrió este incidente "nadie quería hablar del tema".De Araújo rememora que tras presenciar la agresión escuchó la palabra violación y preguntó a los adultos qué significaba, igual que hace la niña de la película, y nadie le respondió.El silencio se instauró en la vida de la directora hasta que con 26 años tuvo un brote psicótico que reabrió el tema y empezó a hablar con su familia y con el terapeuta."Aquello fue fundamental para sacar lo que tenía dentro", según la directora, que considera la comunicación esencial y "hay muy pocos espacios donde hablar de agresión sexual libremente".En este sentido cree que la película puede ser útil para que el tema "entre en la conversación cultural"."El artista pone el espejo -añade-, después es la sociedad la que tiene que conectar con lo que explica la película y actuar si lo cree necesario".Beth de Araújo es muy crítica con el sistema judicial en general y especialmente con la manera en que se imparte justicia cuando se trata de un caso de violencia sexual."El sistema protege al hombre y evita que sea castigado", sentencia.En el caso personal de Beth de Araújo, ella no tuvo que testificar ante el juez, solo lo hizo su padre, pero en la película sí que la niña se presenta ante un jurado y responde a las agresivas preguntas del abogado defensor."Esta parte no está basada en mi experiencia personal, pero todo es real porque hice mucha investigación previa", aclara."Lo que me pasó a mí está en origen de la película -explica-, pero luego he incluido más cosas porque…
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