Sabrina Rojas no esquivó el tema y fue directo al punto. Desde la conducción de Sálvese Quien Pueda (SQP), el ciclo de América TV que encabeza en reemplazo de Yanina Latorre, la actriz y conductora cuestionó con dureza el momento que eligió Flor Vigna para volver a hablar públicamente de la supuesta infidelidad de Luciano Castro con Griselda Siciliani. Su análisis fue preciso y sin rodeos: cada vez que la cantante tiene un proyecto nuevo entre manos, las confesiones sobre su vida privada reaparecen.El detonante fue una rueda de prensa que Vigna ofreció antes de confirmar su participación en La Casa de los Famosos de México, en la que volvió a referirse al episodio que marcó el final de su relación con Castro.
Las declaraciones de la cantante reavivaron una historia que, para muchos, parecía ya saldada, y generaron una cadena de reacciones en el ambiente del espectáculo. Rojas fue una de las primeras en dar su opinión al respecto, y lo hizo con una lectura que excedió el contenido de lo dicho por Vigna para concentrarse en el patrón que, según ella, se repite.“A mí me parece que si es su historia y tiene ganas de contarla, no está mal. Si le pintó hablar y quiere hablar de su historia, ¿por qué tiene que callar?
¿Por qué tiene que cuidar?”, planteó, dejando en claro que no cuestiona el derecho de la cantante a narrar su propia experiencia. La distinción que trazó a continuación, sin embargo, fue el verdadero foco de su crítica: el problema no es qué dice, sino cuándo y para qué lo dice.“Ella, cada vez que tiene un laburo nuevo, vuelve a tirar cositas para que la levanten. Eso es de manual”, lanzó la presentadora, con una frase que sintetizó su postura.
La conductora apuntó a lo que describió como una estrategia recurrente: generar repercusión mediática en torno a su vida sentimental cada vez que tiene algo que promocionar. En este caso, el contexto era doble: además de su ingreso al reality mexicano, Vigna también había presentado recientemente su perfil en una plataforma de contenido para adultos, dos movimientos que la pusieron en foco.Pero Rojas fue más lejos al describir lo que, según ella, ocurre en la etapa siguiente. “Después tal vez va a SQP, a LAM o qué sé yo, y se pone nerviosa, quiere llorar, se arrepiente de todo lo que dijo”, señaló.
Esa secuencia —hablar, generar ruido y luego retroceder— es la que, a su entender, define a Vigna. Pocas horas después de despedir a su hermano Duilio con un mensaje que conmovió a sus seguidores, Nicolás Cabré recurrió nuevamente a sus historias de Instagram para anunciar cambios en el calendario de funciones de Ni media palabra, la comedia que protagoniza junto a Mariano Martínez y el Bicho Gómez en el Paseo La Plaza de Buenos Aires. El actor invocó “motivos personales de público conocimiento” para explicar la decisión y cerró con una frase que sintetizó el tono de sus días: “Agradezco de corazón la comprensión y el cariño de siempre”.El comunicado fue breve y directo.
Cabré informó que durante esta semana la obra realizará únicamente las funciones del viernes y el sábado, con el objetivo de poder cerrar la temporada porteña. “Más adelante les vamos a pasar información sobre las opciones y de qué pueden hacer aquellos que ya tenían sus entradas”, aclaró, para quienes habían adquirido localidades para las funciones que quedaron fuera del calendario. La función del domingo 26 de julio ya había sido suspendida, según confirmó Teleshow con la producción de la obra.El contexto que rodea ese comunicado es el de una pérdida que el actor atraviesa con la misma discreción que siempre caracterizó su vida privada.
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