Laura RincónCeuta, 9 ago (EFE).- Cansados de vivir entre montones de residuos, decenas de migrantes senegaleses han tomado la iniciativa para limpiar y acondicionar la playa de El Trampolín, en Ceuta, donde pasan los días mientras esperan a ser reubicados. Con bolsas de basura en la mano y organizados por grupos, van recogiendo cada uno de los desperdicios acumulados junto a los operarios de los servicios municipales de limpieza que trabajan en la zona.Fueron los propios migrantes quienes se acercaron a los trabajadores de la limpieza para pedirles permiso y sumarse a las tareas, a lo que los operarios accedieron sin dudarlo. "Todo este desorden que hay aquí es nuestro, no es suyo.
No hemos venido a ensuciar ni a molestar", explica a EFE Djibril, uno de los ciento cincuenta y seis senegaleses refugiados en este campamento provisional. Mano de obra cualificada dispuesta a aportarLos migrantes quieren dejar claro que la imagen de necesidad extrema que proyecta el campamento no refleja sus trayectorias personales ni profesionales en Senegal. "Entre nosotros hay gente muy formada, personas que han hecho estudios muy avanzados y profesionales con oficio: mecánicos, chapistas, carpinteros, ebanistas o conductores de camiones pesados", detalla Djibril.
Aseguran que su objetivo en España no es depender de las ayudas ni generar conflictos, sino incorporarse al mercado laboral y contribuir activamente a la economía del país.El trauma de la travesía marinaTras diez días a la intemperie, sin posibilidad de cambiarse de ropa o tomar una ducha en condiciones o un baño, el desgaste físico y emocional es evidente. Sin embargo, Djibril insiste en que la situación en tierra no se compara con el peligro que vivieron en el agua. "Todos los que estamos aquí hemos arriesgado la vida en el mar.
Podríamos haber muerto, como tantas otras personas que perdieron la vida intentándolo", reflexiona.Por ello, piden a la ciudadanía europea y a las autoridades que analicen no solo su llegada, sino el grado de desesperación que les llevó a dar ese paso. "Nadie toma el mar por gusto para ir a casa de otros si tiene la oportunidad de salir adelante en la suya. Pedimos perdón a la población española por la forma en que hemos entrado, pero necesitamos que el Gobierno nos ayude, nos traslade a centros adecuados y nos permita empezar de nuevo", concluye.Mientras esperan una solución oficial, con…
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