En medio de la escalada del precio internacional del petróleo, los valores en bocas de expendio cambiaron en todos los países de América Latina. Un relevamiento de Global Petrol Prices, realizado con precios del 14 de septiembre, refleja la fotografía más reciente de un mercado regional que combina políticas de subsidios, estructuras impositivas dispares y una creciente presión de los valores internacionales del crudo.El contexto internacional no es menor. El barril de petróleo acumuló una suba cercana al 27% en apenas tres semanas, producto del conflicto en Medio Oriente.
Desde el piso de USD 85 registrado a fines de agosto, el Brent trepó hasta rozar los USD 109 la semana pasada y este lunes cotizaba en torno a los USD 108. En las últimas horas, el valor retrocedió a USD 105, pero aún presionando los valores en las estaciones de servicio de la región.El nuevo rankingDentro de ese escenario, el ranking regional ubica a la Argentina en una posición intermedia de la tabla. El país ocupa el puesto 17 sobre 30 economías relevadas, con un litro de nafta súper de USD 1,412 en promedio.
Ese valor lo posiciona por encima de Brasil, que aparece en el séptimo lugar con USD 1,274 el litro, pero bastante por debajo de mercados como Chile, en el puesto 19 con USD 1,522, o México, en el puesto 24 con 1,653 dólares.La posición argentina mejoró levemente respecto del relevamiento anterior, del 27 de julio, cuando el país figuraba en el puesto 18 con un litro a 1,424 dólares. El corrimiento de un lugar hacia arriba en la tabla, pese a la escalada del petróleo en las últimas semanas, se explica por el comportamiento relativo de otras monedas y precios de la región, más que por una baja del valor local en dólares.En el extremo más económico de la tabla se ubica Venezuela, con un litro de nafta súper que cuesta apenas USD 0,035, el valor subsidiado que reciben la mayoría de los conductores en ese país a través de un sistema de precios diferenciados. Junto a esa modalidad conviven otras dos: una nafta a precio internacional, que se vende a USD 0,50 el litro, y una variante premium, que alcanza USD 1 por litro.
Bolivia, en el segundo lugar, tiene un litro a USD 0,603, mientras que Ecuador completa el podio de los más bajos con 0,848 dólares por litro. Un poco más abajo en la tabla aparece Paraguay, con un litro a USD 1,260, todavía entre los valores más accesibles de la región.… El Gobierno de Estados Unidos ha firmado 17 acuerdos bilaterales y confidenciales con las principales farmacéuticas del mundo para reducir el precio de los medicamentos en su territorio, una estrategia que empieza a influir en los sistemas de salud europeos.
La herramienta central de esta política, conocida como “nación más favorecida” (Most Favored Nation, MFN), busca que Washington pague por sus fármacos un precio similar al que abonan otros países ricos, algo que hasta ahora no ocurría: Estados Unidos paga más del doble por los medicamentos de marca bajo patente que los cinco mayores mercados farmacéuticos europeos, según datos de 2022 recogidos en un informe de Funcas.Bajo esta estrategia, Estados Unidos exige que el precio que pagan sus programas públicos y privados por un medicamento nuevo no supere al segundo más bajo observado en un grupo de países de referencia, entre ellos Alemania, Canadá, Dinamarca, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Suiza. Se trata, en esencia, de la versión estadounidense de los precios de referencia internacionales, un instrumento que los sistemas de salud europeos aplican desde la década de los noventa.El punto que conecta esta política con los sistemas de salud europeos está en la definición del precio de referencia. Si Washington solo se compromete a pagar el segundo precio más bajo entre un grupo de países ricos, la industria farmacéutica tiene incentivos para intentar que esos precios de referencia suban antes de fijar el precio en Estados Unidos.
Es lo que la literatura económica describe como “compresión internacional de precios”: Estados Unidos acaba pagando menos de lo que pagaba inicialmente, pero para el resto los precios suben.Qué es la política de nación más favorecidaLa medida no es una ley aprobada por el Congreso, sino un conjunto de pactos directos entre la Casa Blanca y la industria, respaldados por la amenaza de aranceles. Su despliegue comenzó en mayo de 2025, cuando la Administración de Trump optó por negociar directamente con la industria. Entre julio de 2025 y abril de 2026, el Gobierno estadounidense envió cartas a 17 grandes compañías farmacéuticas (entre ellas Pfizer, AbbVie, Novartis, Sanofi, Eli Lilly, Novo Nordisk, Johnson & Johnson y Merck) para exigirles el cumplimiento voluntario de precios MFN a cambio de la exención de aranceles hasta enero de 2029 y la exclusión de los programas obligator…
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