Naciones Unidas-Montevideo, 24 sep (EFE).- El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, aseguró este jueves que posicionarse de un lado o de otro de una guerra no necesariamente contribuye a resolverla y subrayó el compromiso de su país por buscar "caminos de entendimiento" para que los conflictos encuentren una salida pacífica.En su intervención ante la Asamblea General de la ONU, el mandatario apuntó que la humanidad entera tiene responsabilidad cuando las personas sufren y que no se puede ser indiferente ante el dolor."Si hay una palabra que resume buena parte de nuestra vocación como país, esa palabra es paz. No concebimos la paz simplemente como la ausencia de guerra, la entendemos como una construcción permanente. La posibilidad de que las personas puedan vivir, trabajar, educar a sus hijos, desarrollar sus proyectos y mirar hacia el futuro sin miedo", dijo Orsi.En ese sentido, hizo hincapié en que Uruguay no es un país de grandes estridencias, sino uno de grandes convicciones y subrayó que una de estas es que la construcción de la paz "nunca se termina"."No podemos darla por garantizada.
Cada generación tiene la responsabilidad de volver a construirla", enfatizó Orsi, quien agregó que "no hay sufrimientos que importen más porque ocurren más cerca, ni vidas que valgan menos porque nacieron en otro territorio".El mandatario apuntó también que cuando una familia pierde su hogar, cuando los jóvenes no encuentran una salida y se ven amenazados en su salud mental, cuando los niños crecen bajo el estruendo de las armas o cuando millones de personas viven en la pobreza "sin ninguna oportunidad" no se puede ser indiferente.Agregó que tampoco se puede serlo "ante el dolor que implica un estado de guerra interminable" o frente "al férreo bloqueo económico que sufre el pueblo cubano"."No creemos que posicionarse de un lado o de otro de una guerra, de una confrontación o una disputa contribuya necesariamente a resolverla. Muchas veces -por el contrario- profundiza esas divisiones. Nuestro compromiso es otro, buscar caminos de entendimiento, abrir espacios de diálogo y contribuir a que los conflictos encuentren una salida pacífica", dijo.Asimismo, reafirmó la "disposición permanente" de Uruguay a contribuir con las Misiones de Paz de Naciones Unidas y destacó el valor de estas "para aliviar el sufrimiento de las poblaciones más indefensas".Finalmente, el presidente uru…
El Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl-Bordo Xochiaca acumula registros de sobrepoblación al menos desde 2001, cuando ya existían señalamientos de organismos de derechos humanos sobre las condiciones del centro. Veinticinco años después, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó a las autoridades del Estado de México adoptar medidas estructurales para atender el hacinamiento.Al resolver el Amparo en Revisión 310/2025, el Pleno de la SCJN determinó que las condiciones de sobrepoblación en Neza-Bordo alcanzaron niveles críticos y ordenó elaborar un plan multidisciplinario e interinstitucional con acciones concretas. Las autoridades tendrán un plazo máximo de seis meses para presentarlo y deberán informar trimestralmente sobre sus avances.El expediente muestra la dimensión actual de la situación.
Cuando se presentó el juicio de amparo, en 2021, el centro tenía capacidad para mil 834 personas y albergaba a 5 mil 116. Para noviembre de 2025, la población había aumentado a 5 mil 823 personas, lo que representaba una sobrepoblación de 217.50 por ciento respecto de la capacidad considerada en el expediente.La Corte consideró acreditada la existencia del hacinamiento, entre otros elementos, porque las propias autoridades reconocieron la situación durante el juicio. El Pleno señaló que el Estado tiene una posición especial de garante frente a las personas privadas de la libertad y debe asegurar que las condiciones de internamiento sean compatibles con la dignidad humana.El tribunal también estableció que el hacinamiento puede afectar derechos como la integridad personal, la salud física y mental, la alimentación, el acceso al agua, los servicios sanitarios y el trabajo.
En el caso de Neza-Bordo, determinó que los niveles de sobrepoblación rebasan la capacidad de las autoridades para atender adecuadamente las necesidades de las personas privadas de la libertad.Neza-Bordo abrió en los años 90 y el sobrecupo está documentado al menos desde 2001El Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl-Bordo Xochiaca comenzó a operar en la década de los 90. Para 2001 ya funcionaba como uno de los principales centros de reclusión del Estado de México y ese año la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) documentó la existencia de sobrepoblación.En septiembre de 2001, un reporte sobre una visita de la CODHEM al ce…
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