HomeWorld

Panama's delegation returns to eighth place in the medal count at Santo Domingo 2026

World 2 sources 2 countries 🔦 Under-reported 37m ago

En enero publiqué en estas páginas un artículo titulado “La bandera que recibimos”. Hoy lo comparto de nuevo, y solo le agrego dos palabras: misión cumplida.Pero déjenme contarles de este viaje hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, porque fue lo más hermoso. Empezó en San Salvador, en 2023, durante la clausura de los XXIV Juegos.

Éramos un grupo pequeño de dominicanos sentados en una tribuna ajena, esperando un momento que duraría pocos minutos. Cuando me pusieron la bandera en las manos, sentí una emoción que rebosó mi corazón. En el vuelo de regreso casi nadie habló.

Faltaban tres años y sobraban preguntas.Después vino México, porque allí empezó todo: los Juegos nacieron en 1926, cuando el mundo apenas se reponía de una guerra y alguien tuvo la idea generosa de que los pueblos de esta región se encontraran compitiendo en vez de peleando.El 11 de abril de este año subimos a la Pirámide del Sol, en Teotihuacán, a encender la antorcha. Allí nació el Fuego Nuevo que después cruzó el mar hasta nosotros. El nombre no es un adorno: los antiguos mexicas encendían el Fuego Nuevo cada cincuenta y dos años, al cerrarse un ciclo completo de su calendario.

La última vez que Santo Domingo fue sede de estos Juegos fue en 1974. Cincuenta y dos años exactos.Volvimos a trabajar. Vinieron los cronogramas que se definían, los días de dudas legítimas y las críticas —algunas justas—.

Vinieron también los aliados: el presidente Luis Abinader, que lo asumió como prioridad de Estado; los ministerios; el sector privado; y un equipo del Ayuntamiento que no durmió. Y, sobre todo, la conformación del Comité Organizador. Quiero reconocer una vez más a su presidente, José P.

Monegro, y a todos y cada uno de sus miembros quienes trabajaron de manera voluntaria, día tras día, sin cobrar ni buscar protagonismo alguno. Si estos Juegos fueron un verdadero homenaje al deporte y a la hermandad regional del Gran Caribe, fue por ellos.Y llegó el 24 de julio.No sé cómo describir lo que sentí cuando Félix Sánchez encendió el pebetero en el estadio que lleva su nombre. Miré alrededor: un país entero de pie, treinta y siete delegaciones desfilando y esa sensación de regocijo de que la ciudad que uno administra fuera, de pronto, el centro del mundo deportivo.Dieciséis días.

Summary from source
Read the full story at the source Diario Libre (Santo Domingo, Dominican Republic) · DO
Get the news on TelegramTop stories & under-reported picks, straight to your feed — free. Join →

Covered by 2 sources