España vive sus peores incendios desde que se tienen registros y el fuego vuelve a ensañarse este año con Castilla y León, un territorio que hace apenas un año vio cómo las llamas arrasaron con uno de los patrimonios naturales de nuestro país. Que el fuego es más frecuente y más agresivo cada año es una realidad de la que vienen advirtiendo los científicos en todos sus informes, en los que se resalta que la mejor forma de enfrentarse a los incendios es la prevención. Y es por eso que la crítica de los ciudadanos y los profesionales se fija en la falta de gestión por parte de las administraciones autonómicas, quienes tienen la competencia en la prevención de incendios.
Y precisamente el Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco ha vuelto a tropezar con la misma piedra: la falta de medios. La Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León (ATIFCyL) denuncia que la Junta de Castilla y León lleva desde 2023 desmantelando sus torres de vigilancia, estructuras estratégicas que permiten monitorizar miles de hectáreas de bosque.Un desmantelamiento, denuncia un portavoz de la asociación en una conversación con Infobae, que no solo ha afectado a los trabajadores de incendios vigilantes que perdieron su puesto de trabajo, sino que podría haber evitado las consecuencias del último incendio en la localidad segoviana de Brieva, que afectó a 3.181 hectáreas en el término municipal —casi mil de ellas de masa arbolada—. El fuego se originó el pasado 20 de julio a las 15.29 horas por causas que todavía se investigan y obligó a evacuar hasta ocho localidades, con alrededor de 450 habitantes.
La vigilancia, explican los profesionales, es el “primer eslabón” en la lucha contra los incendios forestales. Una red de puestos de vigilancia bien dimensionada que consiga abarcar todo el territorio desde lugares estratégicos con visibilidad directa es imprescindible para la detección temprana de los conatos (intento de un incendio). “Cuanto antes se detectan, antes se pueden enviar los medios de extinción, evitando así que los conatos se conviertan en incendios y/o grandes incendios”, explica.Cámaras colocadas “a ras” del sueloLa denuncia ya se hizo pública hace un año a través de otro comunicado publicado por la Asociación para la Recuperación del Bosque (en sus siglas, ARBA), que aseguró que tan solo quedaban en pie 10 de las 23 torres existentes desde 2024.
Al menos 13 personas han fallecido por causa del terremoto de magnitud 7,1 en la escala abierta de Richter que ha sacudido a primera hora de este martes la prefectura de Kumamoto, en la isla japonesa de Kyushu.Así lo ha confirmado este miércoles la primera ministra nipona, Sanae Takaichi, en unas declaraciones ante los medios en las cuales ha asegurado que el Gobierno movilizará todos los recursos disponibles para salvar y rescatar al mayor número de personas posible, según han recogido medios locales como el diario 'The Japan Times' o la cadena de televisión NHK.A su vez, Takaichi ha informado de daños "generalizados" en forma de edificios derrumbados, incendios y estragos en las carreteras de la zona afectada por el terremoto.Con relación a las víctimas mortales, horas antes la Prefectura de Kumamoto confirmó que dos mujeres de unos 20 años murieron en un centro comercial, presumiblemente el AEON Mall de la ciudad de Kashima, que se derrumbó y donde se produjo una explosión justo después de producirse el seísmo.Previo a ello, la Policía de la referida prefectura informó del hallazgo de una persona con vida entre los escombros de una vivienda derrumbada en la localidad de Yatsushiro que, sin embargo, falleció posteriormente en el hospital, según la cadena japonesa Asahi.Las autoridades japonesas han desplegado en las zonas afectadas "aproximadamente 3.600 efectivos" de las Fuerzas Armadas, según precisó la primera ministra al término de un encuentro del puesto de mando para responder a la emergencia, establecido durante la jornada.Este terremoto, que ha tenido lugar a las 16.27 horas (hora local) y tiene el hipocentro a una profundidad de 10 kilómetros, se ha visto seguido de un segundo seísmo de magnitud 6,1, también en Kumamoto, a las 17.08 horas (hora local) y a poca profundidad. En total, unas 48.000 viviendas se han visto afectadas por un fuerte apagón y otras 500 han sufrido cortes en el suministro de gas. La Cancillería guatemalteca informó que, tras el terremoto de magnitud 7.1 registrado este martes en la prefectura de Kumamoto, al sur de Japón, no se reportan ciudadanos guatemaltecos afectados.El Ministerio de Relaciones Exteriores (Minex) indicó que la Embajada de Guatemala en Japón mantiene una vigilancia permanente sobre la situación de los guatemaltecos residentes.Según datos oficiales, el Minex tiene registrados a 253 guatemaltecos en territorio japonés y ninguno resultó afectado de manera directa.La misión diplomática comunicó que se encuentra en contacto constante con la comunidad de connacionales, brindando orientación y asistencia.
Además, reiteró la importancia de seguir las indicaciones de las autoridades locales y mantenerse atentos a comunicados oficiales ante la posibilidad de nuevas réplicas.Recomendaciones y canales de asistenciaEn el contexto del sismo, la Embajada de Guatemala en Japón recordó que los guatemaltecos que requieran apoyo pueden comunicarse con la Sección Consular al teléfono +81 3-5797-7502 durante el horario de oficina, o al número de emergencia +81 80-1477-6517 fuera de ese horario. También se habilitó el correo electrónico embjapon@minex.gob.gt para consultas.La embajada reiteró: “Exhortamos a los connacionales a atender las indicaciones de las autoridades locales y mantenerse informados por medios oficiales”, según consignó el Minex en su comunicado.Mientras que las autoridades japonesas han recomendado a la población mantener precaución ante posibles réplicas y seguir las actualizaciones a través de los canales oficiales.Impacto del terremoto en JapónUn potente terremoto de magnitud 7,1 sacudió este martes 28 de julio la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu (al suroeste de Japón).El movimiento telúrico se registró a las 16:27 hora local, con una profundidad de 10 kilómetros, alcanzó el nivel máximo de 7 en la escala sísmica japonesa en localidades como Uki e Hikawa, informaron medios locales.Balance humanitario y desaparecidosPor ahora, se ha reportado al menos dos personas fallecidas, más de 380 heridos en distintas municipalidades y unas 10 personas más desaparecidas. Asimismo, los organismos de emergencia emitieron órdenes de evacuación para más de 260.000 residentes.Entre los incidentes más graves se encuentra un colapso parcial seguido de una explosión en el centro comercial Aeon Mall de Kashima, donde equ…
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