Las batallas legales, las imágenes satelitales y los anuncios de empleo que ofrecen a los constructores alojamiento junto a la piscina, comidas gratis y dinero en efectivo han puesto al descubierto una expansión masiva de la residencia oficial del presidente ruso Vladimir Putin a orillas del mar Negro. La dacha estatal en Bocharov Ruchey, Sochi, ha sido utilizada por Nikita Khrushchev, Leonid Brezhnev y, tras el colapso de la Unión Soviética, por Boris Yeltsin. Putin se alojó por primera vez en la residencia antes de su primera investidura, en mayo de 2000, y ha recibido allí con frecuencia a líderes extranjeros.
En 2008, se convirtió en residencia presidencial oficial, lo que significa que el jefe de Estado puede “alojarse, trabajar, vivir y desempeñar todas sus funciones, incluida la de comandante supremo en jefe” allí, según Vladimir Kozhin, jefe del Departamento de Gestión de Propiedades Presidenciales de la Federación Rusa. Según el Financial Times, Putin visitó Sochi 24 veces en 2021, el año anterior a la invasión rusa a gran escala de Ucrania, pero solo dos veces en 2024 y 2025. La drástica reducción de los viajes de Putin al mar Negro coincidió con el creciente alcance de los drones ucranianos a la costa.
Pero ahora, en lugar de abandonar Bocharov Ruchey, según revela la investigación de BBC News Rusia, el Estado la está reconstruyendo desde cero, a una escala mucho mayor y con medidas de seguridad mucho más estrictas. Lo que revelan las imágenes satelitales Las obras de demolición comenzaron en 2024, sin previo aviso por parte de las autoridades. Para septiembre de 2025, ya había aparecido una gran fosa de excavación en el lugar.
Este año, el Servicio Federal de Seguridad (FSO) de Rusia decidió reforzar aún más la protección de Bocharov Ruchey y establecer una zona de seguridad de más de tres kilómetros cuadrados alrededor de la residencia. Y para el otoño de 2026, los tejados de varios edificios nuevos de gran tamaño, que ocupaban una superficie significativamente mayor que la de la residencia anterior, ya podían observarse en imágenes satelitales analizadas por BBC News Rusia. Sin embargo, no todo el complejo original ha sido demolido.
El edificio Bocharov Ruchey-2, construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, permanece intacto. Y Putin continúa recibiendo allí a invitados de alto rango, entre ellos, en 2024, al director genera… Señor Director:Después de un cordial saludo, me dirijo a usted muy cortésmente tras haber leído su artículo "El gatillo como argumento", publicado el 2 de octubre en Diario Libre.En mi condición de ciudadana, experta en seguridad y defensa y titular de la Secretaría Nacional de Seguridad Ciudadana de la Fuerza del Pueblo, respaldo su publicación y coincido con el fondo de su reflexión: una política de seguridad no puede medir su eficacia por el número de personas muertas en las actuaciones policiales ni asumir la fuerza letal como respuesta ordinaria frente a la criminalidad.
Su análisis coloca el debate donde debe estar: en la responsabilidad del Estado y no únicamente sobre los hombros del agente policial.Desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana, sostenemos una posición similar. Este cuerpo de orden (PN) no diseña por sí solo la política pública de seguridad. Existe una estructura de dirección y supervisión política: el Ministerio del Interior y Policía, responsable de supervisar las actuaciones en esta materia, impulsar, ejecutar y responder por las políticas de seguridad ciudadana, mientras que la Policía ejecuta los lineamientos correspondientes.Por eso, resulta insuficiente presentar la denominada "mano dura" como política de seguridad.
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