La etapa del colombiano Hernán Darío Gómez como director técnico de la selección de fútbol de El Salvador ha sido complicada por los resultados. Tras las eliminaciones en la Copa Oro 2025 y la no clasificación al Mundial 2026, el equipo descendió hace poco a la Liga B de la Nations League de la Concacaf, luego de sufrir dos derrotas en cuatro encuentros de la primera ronda.Pese a los resultados negativos, “Bolillo” Gómez recibió el respaldo para continuar al frente de La Selecta, aunque deberá mejorar de cara a los próximos compromisos para sostener un proyecto con miras al proceso rumbo a 2030.El próximo reto del entrenador serán los Play-In de la Copa Oro. El objetivo será vencer a Saint Martin para acceder al certamen; de lo contrario, volvería a quedar al borde del despido, ya que se trata del torneo de mayor importancia para el fútbol centroamericano.“Hernán Darío Gómez ha sido ratificado en su cargo”La derrota por goleada 6-0 ante Guatemala, el 29 de septiembre, prendió las alarmas en la Federación Salvadoreña de Fútbol por el futuro del combinado de mayores, el cual terminó en el peor escenario posible: el descenso de la Liga A a la segunda categoría de la Nations League, al ser último del grupo B con apenas cuatro puntos.Pese a eso, se confirmó que Hernán Darío Gómez continuará como técnico de la selección de El Salvador, después de que la organización informara en un comunicado que respalda su trabajo, que arrancó en febrero de 2026, para buscar la clasificación a la Copa Oro.“El Comité Ejecutivo de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) informa a los medios de comunicación y al público en general que el profesor Hernán Darío Gómez ha sido ratificado en su cargo como seleccionador mayor nacional y que, en breve, comenzará a alistar los juegos del play-in de la Liga de Naciones ante Saint Martin, a disputarse el próximo mes de noviembre”, decía el documento.Sin embargo, la condición para el respaldo al “Bolillo” Gómez fue la contratación de más personal a su lado, con el objetivo de mejorar algunos detalles de la preparación, comunicación y proceso con la plantilla, así como el acercamiento de más jugadores jóvenes al cuadro mayor para darle más piezas de trabajo.“En línea con la filosofía de trabajo de la actual administración de la FESFUT, el cuerpo técnico del profesor Gómez será ampliado y los detalles al respecto serán dados a conocer pos…
Un preso de 34 años en Las Tunas murió con 1.78 metros de estatura y apenas 32 kilogramos de peso, según documentó Cubalex, organización cubana de derechos humanos. El caso ilustra lo que la organización describe como un patrón de “externalización de la muerte”: liberar a los reclusos cuando su deterioro de salud ya resulta irreversible para que el fallecimiento ocurra fuera de los muros de la prisión.El mecanismo fue identificado en siete casos concretos: personas excarceladas o beneficiadas con licencias extrapenales que murieron horas o días después de salir del penal, cuando el daño causado durante el encierro ya no tenía reversión posible.“Consiste básicamente en excarcelar a la persona cuando ya está en una situación que es prácticamente irreversible para de esta manera desligarse o evitar la responsabilidad del Estado en esa muerte”, explicó el abogado Alain Espinosa, de Cubalex, a Martí Noticias, medio de comunicación con sede en Miami.115 muertes bajo custodia en dos años y medioLa cifra corresponde a un relevamiento de Cubalex sobre fallecimientos vinculados a establecimientos penitenciarios cubanos entre febrero de 2024 y junio de este año. Los siete casos de excarcelación en estado crítico forman parte del total y, según el informe, la salida formal de prisión no borra las responsabilidades por lo ocurrido durante el encierro.La negligencia o la negación de atención médica aparece como el mecanismo dominante: Cubalex la identificó en al menos 80 de los 115 casos, cerca del 70% del total documentado.Dentro de ese universo, la organización atribuyó 21 muertes a desnutrición severa o inanición y otras 12 a tuberculosis.
Espinosa señaló los brotes de la enfermedad y la falta de alimentos con aporte proteico adecuado como los ejemplos más visibles del deterioro que enfrentan los reclusos.La prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, concentra el mayor número de fallecimientos del período, con 23 casos. El penal mantiene destacamentos específicos para reclusos identificados como “desnutridos” o “bajo peso”, algo que Cubalex interpreta como reconocimiento institucional de un problema que el Estado conoce y no corrige.La violencia dentro de las celdasEspinosa advirtió que reducir el análisis a la desatención sanitaria deja fuera otra causa de muerte igual de grave. “Estas muertes no solamente ocurren por la negligencia en la atención médica adecuada”, señ…
Summary from source