El encanto y el atractivo de nuestro país ya no terminan al concluir las vacaciones de nuestros visitantes. Nuestras playas, la conectividad y la proyección internacional de la República Dominicana también despiertan interés en la compra de una propiedad y en invertir en nuestras áreas costeras y boscosas. Es ciertamente el turismo el que abre la puerta a un capital extranjero anheloso, que encuentra en el mercado inmobiliario una forma de quedarse o de dejar huellas.
Una muestra interesante es que en el año 2025, la inversión extranjera directa (IED) en el sector inmobiliario alcanzó los US$915.2 millones, casi mil millones de dólares, un crecimiento interanual de 14.6% más que los US798.3 millones de 2024, algo simplemente deslumbrante, frente a la situación económica que estamos viviendo en estos tiempos.Ante esto, nos preguntamos: ¿Qué está convirtiendo el atractivo de Dominicana en una apuesta para la IED? Una parte importante de la respuesta radica en la relación de esta con el magnífico desarrollo del sector turístico en los últimos 15 años. Los datos preliminares del Banco Central permiten comenzar por la procedencia del capital, lo cual ayuda a entender la elección.
Estados Unidos se mantuvo como primera fuente de inversión, con US$352.6 millones y el 38.5% del total. La inversión española creció 34.7%, hasta US$299.4 millones. Entre ambos concentraron aproximadamente siete de cada diez dólares recibidos por el sector.
Por su lado Colombia duplicó su aporte, de US$31.6 a US$63.7 millones, e Italia aumentó el suyo hasta llegar a US$55.6 millones. Las cifras del primer trimestre de 2026 obligan a la prudencia pero indican que vamos bien; estamos en el orden de los US$183.0 millones.Este creciente apetito sugiere que la República Dominicana ha ampliado y diversificado la procedencia de la inversión, consolidándose como un destino de alcance global.Ahora bien, ¿qué explica este fenómeno? La respuesta está en una combinación de estabilidad macroeconómica y de condiciones legales que han consolidado la posición del país como destino de inversión en la región.
Mientras muchas economías latinoamericanas luchan contra la inflación y la depreciación de sus monedas, la República Dominicana ha logrado mantener una estabilidad macroeconómica envidiable. El informe preliminar del Banco Central de 2026 destaca un crecimiento del PIB real del 4.5% en el primer sem…
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